Riegos del Alto Aragón reclama un lobby agrario y regante en Europa

Jornada Riegos Altoaragón

La 18ª Jornada Informativa de Riegos del Alto Aragón se celebraba este jueves en el Palacio de Congresos de Huesca con la asistencia de 600 regantes, que no se querían perder esta cita-cónclave para el sector regante, que mira expectante a Europa esperando que Bruselas cambie de punto de vista y acepte que la parte mediterránea del continente necesita ese desarrollo. Precisamente el título de esta jornada era “¿Hacia dónde va Europa?”.

Destacados ponentes intervenían a lo largo de las dos conferencias y mesa redonda, que abordaban cuestiones tan relevantes a nivel internacional como el TTIP, el futuro del regadío en las políticas europeas (con experiencias del regadío en Francia e Italia) o en lo global, el regadío en Europa: oportunidad o necesidad.

Jesús Nogués, director general de Desarrollo Rural en el Gobierno de Aragón, señalaba que es necesario crear un potente lobby de agricultura y en concreto del sector regante, para poder influir en estas políticas e informar a la sociedad.

El sector hacía mención a las profundas diferencias en la parte norte y continental de Europa y la parte mediterránea en materia de agua. España es un país y una zona que sufre estrés hídrico y necesita regar para poder desarrollarse. Al respecto, César Trillo, presidente de Riegos del Alto Aragón, explicaba las peticiones que tenía para la ministra de Agricultura en funciones, Isabel García Tejerina, invitada a la clausura del acto. La primera es retomar las modernizaciones, la segunda ese apoyo y ayuda hacia Bruselas y la tercera, aumentar las regulaciones.

Decía Trillo que su temor es terminar esta campaña sin reservas puesto que los embalses se encuentran en mínimos históricos. Recordaba con malestar lo ocurrido en 2005 y lamentaba que para la próxima campaña será necesaria una climatología muy benigna. Por tanto, la falta de regulación se hacía patente de nuevo y es que Riegos del Alto Aragón continúa a la espera de la resolución de proyectos pendientes como Almudévar y Biscarrués. La Ministra hablaba de que el gobierno en funciones hace todo lo posible para sacar adelante estas importantes obras.

El consejero del ramo en el Gobierno de Aragón, Joaquín Olona, también participaba en la clausura, defendiendo por su parte el regadío como herramienta de progreso y de adaptación al cambio climático. En este sentido, la regulación, y en particular la del río Gállego, era señalada como prioritaria por el titular de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, “ya que la acentuación de la ya de por sí elevada irregularidad pluviométrica de nuestra cuenca debe afrontarse con la ampliación de la regulación anual e hiperanual, es decir, haciendo cuanto antes y de una vez Biscarrués y Almudévar, que son imprescindibles para el desarrollo de Aragón, como también Yesa o Mularroya”.

Con respecto a la situación presupuestaria, Olona manifestaba que “no puede frenar el desarrollo del regadío ni su modernización o ampliación”. Más bien al contrario, “está sirviendo para reorientar la política en materia de agua y regadío, que también debe modernizarse haciéndola coherente con nuestra realidad, en la que hay que colocar a las comunidades de regantes en el foco del proceso de innovación institucional que yo mismo promuevo”.

También señalaba que en Aragón el regadío es una componente esencial de la inversión, de la generación de valor añadido, del empleo y, por tanto, del crecimiento económico y del desarrollo. Y como prueba de ello facilitaba una cifra: los 218 millones de euros de inversión en los que se ha traducido la respuesta de las comunidades de regantes “a nuestra reciente convocatoria de ayudas para la modernización, 179 de ellos en Huesca”.

Por último, señalaba que el plan de riegos del Alto Aragón, después de 100 años, debe completarse “en lo que en el corto y medio plazo es posible lograr”. Esto exige ejecutar Biscarrués y Almudévar al tiempo que se articulan las medidas necesarias para regar lo antes posible, y aportando incentivos adicionales al desarrollo de la regulación del gallego, los sectores VIII y XIII de Monegros II, así como los dependientes de la Balsa de Ontiñena y del Sifón de Cardiel.

El tejido agrario en la provincia de Huesca continúa reivindicándose a través de jornadas como esta y también formándose reflexionando sobre cuestiones internacionales como la que se proponía en esta ocasión desde Riegos del Alto Aragón.

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