El Museo Diocesano de Barbastro-Monzón recibe más de 10.000 visitas de enero a septiembre

Museo Diocesano de Barbastro

Una cifra que es calificada como muy importante por la subdirectora, María Puértolas, que recuerda que en 2015 recibieron 11.000 visitas, por lo que este año espera que se incremente el número de visitantes respecto al año pasado.

La procedencia de los visitantes es muy variada, según explica la subdirectora del Museo Barbastro-Monzón, María Puértolas “principalmente son personas de todas las comunidades de España, aunque en algunas ocasiones llegan visitantes de otros países, como por ejemplo Japón”.

La restauración de obras de arte, es una actividad que se desarrolla durante todo el año en el Museo. Más de cincuenta piezas han sido restauradas, una de las últimas era el retablo de Benabarre.

La Asociación Amigos del Museo cuenta con más de 330 socios, además de patrocinadores y colaboradores. Durante el año organiza distintas actividades culturales, al mismo tiempo que en las dependencias del Museo se celebran presentaciones de libros y conferencias.

En 2010 se inauguraba este centro museístico, un centro de referencia en la provincia de Huesca. El Gobierno de Aragón invertía once millones de euros en la rehabilitación del Palacio Episcopal y la construcción del Museo. Trescientas piezas forman el Museo Diocesano. En cuanto a los bienes en litigio, la dirección del museo elegía veinticinco que están representados por sus respectivas fotografías. Entre las obras que se encuentran en la exposición destacan pinturas, tejidos, orfebrería, esculturas, y vírgenes románicas y góticas. La mayoría son procedentes del antiguo Museo Diocesano y se restauraron por cuenta del Gobierno de Aragón.

El Museo Diocesano de Barbastro recoge la historia de los municipios de esta zona a través de la imaginería religiosa. La instalación, que cuenta con 900 metros cuadrados expositivos y con trescientas piezas, está dotada de modernos equipamientos y servicios para llevar a cabo una correcta conservación, investigación y difusión del patrimonio de la diócesis, a través de un montaje muy contemporáneo.

Este espacio museístico se ubicaba en el Palacio Episcopal de Barbastro, que era reformado para este uso. Se construía de nuevo el interior, preservando las fachadas, los artesonados y una pequeña capilla barroca. Una remodelación que incluía el entorno de la catedral y gracias a la cual el Palacio también alberga los archivos históricos municipal y diocesano, las oficinas de la diócesis y la residencia del obispo.

El Museo ocupa el volumen del Palacio con fachada hacia la plaza y a la calle Palacio, además de la ampliación al jardín distribuyéndose en las plantas baja, primera y bajo cubiertas actuales, más dos plantas sótano de nueva creación.

Las dependencias de la Diócesis y los Archivos Diocesano y Municipal ocupan el edificio orientado a la calle Palacio, la calle Academia Cerbuna y al jardín exterior. En este volumen se alojan todas las dependencias administrativas, distribuyéndose en las plantas baja, primera y tercera. La existencia de los archivos con personal independiente obligó a elegir un emplazamiento que fuera próximo a la diócesis por el uso de sus fondos desde la misma y, además, una independencia para el archivo del ayuntamiento de Barbastro.

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