Chimillas sufre el vandalismo y las peleas en sus fiestas

Una vez más, las fiestas de un pueblo de las inmediaciones de Huesca capital, en este caso Chimillas, se han saldado con disturbios. Una cuestión que está causando preocupación a alcaldes y vecinos. El fin de semana del 8 y 9 de octubre, se celebraban las fiestas en honor a la Virgen del Rosario. El sábado 8 fueron muy numerosos los jóvenes que se trasladaron hasta el pueblo, en cuyo pabellón deportivo se celebraba baile. El resultado, además de los problemas de peleas y convivencia, fue al día siguiente el parque lleno de cristales, árboles con ramas partidas o la puerta de la báscula también rota.

Los adolescentes se llegaron a contar por decenas. Con sus bebidas se sentaron haciendo botellón en el parque de la localidad o los alrededores de la escuela, donde estaban hasta que comenzó la discomóvil. Los problemas se iniciaron cuando un grupo, que ya ha causado problemas en otras localidades, empezó a robar cazadoras y a provocar a otros grupos, con lo que se produjeron algunas peleas y hubo que acabar llamando a la Guardia Civil.

A la vista de lo sucedido, en Chimillas se preguntan, como ya ha ocurrido en otros pueblos, si vale la pena organizar fiestas que acaben así.

El alcalde de la localidad indicaba que ya habían solicitado la presencia de la Guardia Civil para que estuviese por el pueblo, con el fin de evitar problemas. Así ocurrió, pero en algún momento, marcharon para realizar algún otro servicio, y fue cuando se produjeron los problemas. En el momento en el que se les requirió de nuevo, acudieron rápidamente. En todo caso, Juan Ramiro asegura que tener un estado policial en el pueblo no es la solución, y apela al civismo de todos.

Además, critica la actitud de tantos padres que llevan en sus coches a sus hijos, cargados de botellas de alcohol, los dejan en un pueblo en fiestas, y los van a buscar a la mañana siguiente.

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