El sindicato ANPE celebra que 79 centros aragoneses inicien el curso escolar con jornada continua

En el presente curso escolar 79 colegios de primaria en Aragón, se han incorporado a la llamada Jornada Continua, después de que el Gobierno de Aragón publicara la normativa en febrero de 2016, que regula la implantación de proyectos educativos de organización de tiempos escolares en centros de Educación Infantil, Primaria y Especial, en Aragón. ANPE considera antidemocrático el sistema de votación, que exige un 55% de votos favorables del total del censo de las familias, en lugar de establecer una mayoría simple de voto afirmativo de los votantes. Además no existe el voto delegado ni el voto por correo.

El sindicato considera que la modificación de horarios es totalmente lesiva para la libertad de las familias, ya que obliga al alumnado que haga uso del comedor a “permanecer en el centro, salvo causas excepcionales, durante todo el período” ¿Qué libertad de elección es esta? se preguntan.

Indican que el artículo 10, obliga a los docentes a desarrollar actividades de refuerzo, voluntarias para el alumnado y a coordinar otro tipo de actividades programadas desde el centro en su proyecto educativo. ¿Cómo puede la Consejería obligar a un docente a cambiar una hora lectiva de clase por otra de actividad de refuerzo ajena a su horario lectivo?, ¿acaso se le ha contratado para esa función?, ¿quién va a sustituir al profesor en su horario de clase, si, además, la orden establece que la implantación del nuevo horario “no supondrá ningún incremento de recursos humanos o de la partida de funcionamiento”?

ANPE considera otro despropósito que la normativa obligue a los centros que no ofrecen servicio de comedor escolar “a garantizar el mismo período de apertura de centro con que cuenten actualmente”, y a organizar refuerzos y actividades por la tarde. Es decir que los centros rurales que no tengan comedor escolar y no acostumbren a programar actividades extraescolares, ahora tendrán que hacerlo obligatoriamente; aunque, eso sí, se establece asimismo que “se podrán contemplar excepciones”.

El artículo 4 exige que el Proyecto de tiempos recoja las acciones de innovación planteadas dentro del horario lectivo. Ligar estos dos aspectos no tiene ningún sentido, sino añadir trabas al proceso. La innovación ya queda recogida en los documentos a tal efecto

Realmente más que una orden de apoyo a la comunidad educativa y que responda a criterios exclusivamente pedagógicos, la normativa es, según este sindicato, una restricción a las libertades y una carrera de obstáculos. Un maquillaje sin más de lo que debiera de haber sido, y es en el resto de España.

Para colofón, añaden, la Orden establece que el Proyecto será elaborado por una comisión “compuesta, al menos, por un docente del claustro, un representante de las familias, un miembro del AMPA, un miembro del personal no docente y de servicio y un miembro del personal de vigilancia y atención del servicio de comedor escolar si el centro lo ofertara”. Es decir se otorga la misma capacidad e idénticas condiciones, para la realización de un proyecto educativo de centro de alta envergadura, al profesorado que al personal de servicios o a los encargados del servicio de comedor, quienes no están preparados a tal efecto.

Este aspecto les parece absolutamente inadmisible y nos demuestra, además de un desprecio por los profesionales de la educación, que la Orden ha hecho prevalecer otras reivindicaciones de tipo laboral del personal no docente y de atención al comedor, que nada en absoluto tienen que ver con las necesidades, organización y competencias de un centro educativo ni con la conciliación familiar. Aspecto este corroborado por la exigencia de la normativa de “no modificación de las condiciones laborales del personal docente y no docente de los centros que lo implanten”. Las condiciones laborales del personal no docente y de atención al comedor no pueden mediatizar ni dirigir la elaboración de un proyecto educativo de centro que persigue una mejor organización y más óptimos resultados académicos, además de una más razonable conciliación familiar.

Comentarios