Un desempleado oscense denuncia llamamiento abusivo en los cursos del Instituto Aragonés de Empleo

Centro de Formación del INAEM

Juan Carlos Labarta es un desempleado oscense, que como otros muchos, está dado de alta en el INAEM, a la búsqueda de un trabajo. Su queja se centra en los cursos que convoca el Instituto Aragonés de Empleo. El último al que fue era de Mantenimiento de Instalaciones Frigoríficas. Algo muy alejado de su formación, Humanidades, y de su búsqueda, camarero. Denunciaba que acudieron cerca de 80 personas, y conforme iban diciendo criterios para poder hacer el curso, apenas quedaron 15. Critica que les llamen masivamente, haciéndoles perder el tiempo, en un asunto tan delicado como es estar en paro. Desde la DGA lamentan las molestias que le hayan podido causar, se ponen a su disposición para cualquier duda, y aseguran que esos cursos buscan la plena empleabilidad, y mejora para los trabajadores.

El afectado recibió un mensaje de texto en su móvil convocándole para un curso, con el título del mismo. En ese sms no le informaban de los requisitos, ni donde poder resolver dudas sobre ellos. Se dirigió, andando porque no tiene vehículo, desde su domicilio, en Martínez de Velasco, hasta la calle División, 52, donde se impartía. Cuarenta minutos después, en un día lluvioso, se encontraba con otras ochenta personas, aproximadamente. No pasaron lista, ni les pidieron ninguna identificación. Comenzaron los responsables a decir los criterios para poder quedarse. Para empezar, no era obligatorio. Informando previamente de eso mucha gente no hubiera acudido. Los requisitos eran tener la ESO, certificado profesional nivel 2, conocimientos básicos del tema, y trabajadores señalados como prioritarios, entre otros. Este último además no lo resolvían allí si era o no, que eso lo tenía que consultar en su oficina, en su caso la de la Calle San Jorge, por lo que también está el temor de si se puede ir o no. Tras esa criba, apenas quedaron quince. La mayoría solo habían durado unos minutos. Juan Carlos Labarta se quejó a los representantes allí presentes de cómo habían hecho la convocatoria, y si solo había sido llamar para que vengan los máximos posibles. Asegura que le confirmaron que así era. Lo considera un llamamiento abusivo, y que son usados los desempleados como meros números.

Labarta aseguraba que si hubiera sido un curso que le ayudara a mejorar su currículum, o a conseguir un empleo, no lo vería mal, pero que no era así. Además piensa que aunque los parados señalen en su demanda de empleo que les interesa “cualquier cosa”, debería haber una selección de convocatoria más elaborada, para no hacerles perder tiempo. También denuncia si se hace para reducir las cifras del paro, ya que en otras ocasiones, cuando una persona está en un curso pasa a ser activo, y no cuenta como desempleado. Pide además que se pudieran crear aulas de formación para cursos específicos en otras zonas de la ciudad, que aunque no sea muy grande Huesca, se faciliten más los desplazamientos.

Desde el Instituto Aragonés de Empleo lamentan profundamente las molestias que le haya podido causar la situación y se ponen a su disposición para poder aclararle de forma directa cualquier duda o consulta que quiera realizar, así como a cualquier otra persona que haya vivido una situación así.

Desde Gobierno de Aragón aclaran que toda la programación que el Instituto Aragonés de Empleo realiza va destinada a conseguir la plena empleabilidad y mejora de la cualificación de los trabajadores. Lamentamos que en esta ocasión esa persona no haya podido encajar en el curso.

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