La teoría y la práctica

Rocío Arellano

Todo iba bien, más que bien, había conseguido una plaza fija en el SALUD como enfermera. La familia, los amigos y compañeros…todo el mundo me felicitaba. Así que nadie se podía imaginar lo que iba a suceder. Para elegir tu nuevo destino de trabajo, después de trabajar 10, 20 años… en el SALUD, vas a tener la friolera de cero plazas en Huesca y Teruel, 15 plazicas en Barbastro y 158 en Zaragoza. Sobra decir que resido en Huesca. Así que varios compañeros afectados nos agrupamos para ver porqué esto era así. Y es aquí cuando el sistema puso toda su magia en marcha. Nadie lo entiende, todo el mundo nos apoya, aunque no sabemos muy bien cómo, y después de un mes de preguntas esto es lo que tenemos: NADA. Ninguna información por escrito, ningún dato que explique este despropósito.

Pues bien, deben saber los que no hayan pasado por la bonita experiencia de opositar, que hemos tenido que estudiar la Constitución, el Estatuto de Autonomía, el de los trabajadores y otras muchas leyes. Y en la teoría tenemos que en la Constitución nos ampara un Derecho de acceder a la Función Pública en las mismas condiciones de igualdad, mérito y capacidad; que en la Administración Pública debe regir el principio de transparencia; que los sindicatos son los representantes de los trabajadores; que nuestros gobernantes son elegidos de forma democrática para prestar un Servicio Público a toda la población; que en Aragón existe un Departamento para la vertebración territorial, es decir para que no todo se concentre en Zaragoza; y un largo etcétera.

Y esto llevado a la práctica se traduce en lo siguiente: la información transparente ni está ni se le espera; los sindicatos representan a veces sí y a veces no a los trabajadores; que una Mesa sectorial está por encima de la Constitución (Norma suprema del Ordenamiento Jurídico); que la vertebración no era distribuir mejor la población en nuestra Comunidad; y que nosotros estamos al servicio de nuestros gobernantes y no al revés. Menos mal que en el examen contesté la teoría, porque de lo contrario no tendría plaza…Aunque visto lo visto, ya no sé si era mejor no tener plaza y poder trabajar en mi ciudad.

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