Marian y sus cuatro compañeras zarpan en el segundo reto más duro de sus vidas

Este domingo 6 de noviembre a las 12 de mediodía comienza el RetoPelayoVida que llevará a cinco supervivientes de cáncer a cruzar el Atlántico a bordo del velero Cannonball en solo 14 días. De estas cinco mujeres una de ellas vive en Jaca. Marian Santiago es Guardia Civil del destacamento de Tráfico de Huesca y sólo 15 meses después de su diagnóstico de cáncer de mama está totalmente recuperada y con la fuerza suficiente para enfrentarse a este reto.

El velero conducido por Marian, Yolanda, Carmen, Susana y Patricia soltará amarras y comenzará la travesía desde Valencia a la isla de Martinica, en el Mar Caribe. El Cannonball con las cinco tripulantes que después de vencer al cáncer se enfrentan al océano serán escoltadas en su salida de la Marina Real por una patrulla de la Guardia Civil y por las embarcaciones que participan en la regata que saldrá del Real Club Náutico de Valencia.

El RetoPelayoVida trata de demostrar que después del cáncer hay mucha vida. Por ello estas cinco mujeres, entre los 38 y 57 años, serán las encargadas de tripular este velero de 73 pies y 37 toneladas. La primera etapa de esta travesía las llevará a Málaga, después a Tenerife y desde allí hasta Martinica. Las tripulantes estarán supervisadas en todo momento por dos regatistas situados entre la élite mundial e este deporte: el jefe de expedición, Diego Fructuoso de la Volvo Ocean Race y Iago López -Marra recién llegado de los Juegos Olímpicos de Río. Además, durante la travesía les acompañará el médico del Grupo Hospitalario Quirónsalud, Alberto Francés.

Marian Santiago lleva 14 años afincada en Jaca y este último año ha sido un reto constante. Ha superado un cáncer de mama y la ahora zarpa en un velero hacia la isla de Martinica. Su objetivo, demostrar que se puede salir fortalecido de esta enfermedad.

Marian Santiago siempre ha sido una persona deportista y con una vida saludable pero “el cáncer puede llegar a cualquiera”, explica. Entre los momentos más duros destaca el de contárselo a su familia y ver cómo va afectando a tu cuerpo la quimioterapia. “De hacer maratones pasé a cansarme subiendo las escaleras”. Pero Marian aconseja no dejarse vender por el agotamiento y tomarse cada día como un reto. Ella no dejó de hacer deporte dentro de sus posibilidades y a sus 46 años ha vuelto a su forma física con tanta fuerza que el 5 de noviembre zarpará hacia la isla Martinica situada en aguas del mar Caribe.

Comentarios