La expedición Mayencos no consigue la vía soñada pero celebra su cima en el Ama Dablam

Las duras condiciones meteorológicas han impedido a los tres montañeros expedicionarios de Mayencos lograr el ascenso al Ama Dablam por la vía "Directa Americana", la más compleja y que se habían propuesto intentar. Sí han conseguido hacer cima por la vía común y tanto Manuel como Jesús y Nacho regresarán a casa en buen estado de salud “que es lo más importante”, explica el presidente del Club, Luis Rodríguez. La ascensión por la vía normal ha sido ya lo suficientemente dura como para poder plantearse algo más. El propio Nacho Merino lo explicaba así a sus compañeros de Mayencos: "la ascensión ha sido muy dura por falta de aclimatación y el intenso frío mezclado con el viento. Los últimos metros fueron los peores, pero todo ha salido bien. Una lástima porque lo de nuestra "Directa Americana" tendrá que esperar para otra ocasión."

No se dan por vencidos, por tanto, los expedicionarios. Manolo Rodríguez, Nacho Merino y Jesús Roberto Antolín comenzaban este reto con buenas sensaciones pero “ha sido mucho más difícil de lo previsto debido sobre todo a las extremas condiciones de frío”. Han conseguido hacer cima al igual que otros dos compañeros, el también socio de Mayencos, David Orna, y su compañera Pilar Agudo, que tuvo que ser evacuada por congelación en los dedos tras soportar temperaturas de hasta -38ºC bajo cero sumadas al fuerte viento.

Con esta expedición el club Pirineista Mayencos ha querido conmemorar su 60 aniversario como ya hiciera hace 10 años con el ascenso al G-2 en el Himalaya, uno de los 14 ochomiles. Desde Mayencos se muestran contentos de que los expedicionarios vuelvan a casa y con la conquista de la cima por parte de todos ellos aseguran que “la experiencia en el Himalaya del club Mayencos ha sido fructuosa, porque a parte de hacer cima en esa hermosa y peligrosa montaña, todos sus miembros están sanos y si bien aún no están todos en casa, podemos congratularnos de la experiencia maravillosa vivida este último mes en aquellas tierras lejanas, duras, muy duras a veces, pero que dejan una huella imborrable en todo aquél que las frecuenta.” Mayencos también agradece a todas aquellas personas e instituciones, firmas deportivas, etc. que han contribuido sobremanera a que este espectacular proyecto se haya podido llevar a cabo. Destacan especialmente al Ayuntamiento de Jaca y Comarca de la Jacetania, que “nos ha permitido llevar el nombre de la ciudad que alberga a este club tan lejos y con un relativo gran éxito”.

Así relatan en su blog la experiencia vivida los tres montañeros:

CRÓNICA DEL ASCENSO DE MAYENCOS AL AMA DABLAM. JACA-NEPAL 2016

Después de un largo viaje desde España con paso por Dubai, Kathmandú y Luckla, y varios días de trekking por el conocido y bello valle del Khumbu, los 16 miembros del Club Pirineista Mayencos, llegan el dia 24 de octubre al campo base del Ama Dablam. Diez días por una parte de disfrute del maravilloso paisaje y por otra de cierta ansiedad por parte de los expedicionarios por empezar con su reto.

Tras una emotiva despedida los 13 miembros del trekking continúan su andadura hacia el pico KalaPatthar, y los otros tres expedicionarios del club "Nacho, Manolo y Jesús", se quedan allí, para intentar escalar la mítica y bella montaña.

Al día siguiente comienza un duro trabajo de aclimatación y porteo de material hacia los diferentes campos de altura. Durante este largo proceso los miembros del grupo se adaptan de diferente forma a la altura lo que retrasa la fecha prevista para hacer cumbre hasta el día 6 de noviembre (14 íias después de llegar al campo base), consumiendo la mayor parte del tiempo del que disponen para sus objetivos, alcanzar la cumbre por la vía normal y conseguir una perfecta aclimatación para después intentar escalar esta misma montaña por su cara oeste, por la vía "Directa Americana " su principal objetivo. Esto junto a la llegada del invierno, el aumento del viento en altura y las bajisimas temperaturas, alejan a todos los alpinistas de sus expectativas de cumbre y a nuestro equipo de su principal objetivo. Durante este periodo los componentes del grupo observan como diferentes alpinistas bajan e la montaña con congelaciones en sus extremidades y también son testigos de dos complicados rescates con helicóptero a más de 6.000 de altura de alpinistas que han sufrido casos extremos de mal de altura, lo que pone de manifiesto al difícil reto que se enfrentan los escaladores.

Tras una tediosa aclimatación y con la presión de la falta de tiempo y del endurecimiento progresivo de las condiciones para ascender la montaña, se pone fecha de cumbre. El día 4 de noviembre se inicia la ascensión al campo 1 a 5.700 metros, por camino cómodo pero muy largo donde se salva un fuerte desnivel, hasta el principio de la arista sureste. A partir de este punto aparecen las verdaderas complicaciones de la montaña (altitud y dificultad técnica), solamente minimizadas por el grandioso trabajo de los “sherpas” de altura que cada temporada instalan una cuerda fija desde este punto hasta la cima.

El segundo día se recorre una arista rocosa, sinuosa y muy afilada en la cual son necesarias técnicas de escalada en roca que nos deposita en el espectacular campo 2 situado a 6000m denominado "Nido de águilas", donde un numero reducido de tiendas hacen equilibrio en diminutas repisas desafiando a la gravedad, pero con un encanto y localización especial.

Tras una corta noche se inicia la ascensión hacia la cumbre a las dos de la madrugada, sumidos en una total oscuridad solo rota por la luz de los frontales. El terreno se vuelve cada vez más vertical y puramente invernal, combinando escalada en hielo y nieve con zonas mixtas de roca. Poco a poco se va ganando altura y con las primeras luces del alba se llega al gran serac donde en ocasiones se monta el campo tres. Se superan varios resaltes desplomados de hielo que dan acceso a la parte final de la montaña. A partir de este punto hace presencia el viento que junto a la altitud, lo desprotegido de la montaña y las bajas temperaturas merman las fuerzas de los alpinistas.

Los últimos doscientos metros de desnivel se hacen especialmente duros, consiguiendo hacer cumbre a las 11 horas del día 6 de noviembre, en una mañana soleada pero muy fría y ventosa.

Tras un breve descanso en la cumbre y disfrute de las espectaculares vistas que hacen a esta montaña un mirador excepcional, se inicia el largo descenso, una combinación de sucesivos rapeles facilitados por las cuerdas fijas que nos depositan en el campo 2, donde descansamos la noche después de la larga jornada.

A la mañana siguiente recogen todo el material de los campos de altura y con la pesada carga llegan al campamento base donde les esperan los dos cocineros, cansados pero con una gran sonrisa en sus demacradas caras.

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