El Secretario General de Cáritas lamenta cómo se culpa a las propias víctimas de su pobreza

El Secretario General de Cáritas Española, Sebastián Mora, era el encargado de inaugurar las Jornadas de Solidaridad de Cáritas Huesca, con la conferencia titulada “Misericordia, Justicia y Caridad”. En la actual sociedad, le duele la facilidad que tenemos para acusar a la víctima, de dar una carga peyorativa a la persona que sufre la pobreza, y la ligereza con la que hacemos juicios sobre personas que no están el origen de la crisis, pero que la padecen. Cree que para salir de la crisis hacen falta políticas de amor y de caridad.

En su charla, Mora destacaba tres cuestiones fundamentales: la necesidad de testimonio, la necesidad del análisis de la realidad, y el camino para transformar el mundo, que debe estar atento al sufrimiento, que sea comunitario, desde la mirada de derecho y que tenga capacidad de transformar el mundo o la realidad.

A la vista de la situación, si no existiese Cáritas, haciendo la labor de tantas instituciones, las cosas irían mucho peor. Pero a Cáritas, su secretario general añade el trabajo que ha realizado la familia.

Según el Secretario General, el mundo, en la actualidad, está ardiendo, tanto en Medio Oriente, África, las fronteras de Europa con la presión de los refugiados que huyen de la guerra, o con la desigualdad existente en las naciones ricas. Y por lo que se refiere a España, en los últimos años de la crisis, la pobreza ha aumentado en extensión y, sobre todo, en intensidad, tal y como se recoge en la última memoria de Cáritas, lo que se denomina el empobrecimiento de la pobreza. Hay en España 5 millones de personas viviendo en exclusión severa, con la vida muy difícil para salir adelante. Por debajo del mínimo digno para sobrevivir hay 3 millones de personas. Es una pobreza que ha venido para quedarse, si no hay políticas que la afronten. La recuperación económica por sí sola, decía, no tiene capacidad de disminuir la pobreza.

Añadía que la situación de pobreza y exclusión en el mundo es seria, severa e intensa, y le preocupa la banalidad y la ligereza que tenemos para acusar a personas que están sufriendo de ser invasores, terroristas, de querer conquistar el mundo; la facilidad con la que se habla de los parados de larga duración como personas que no quieren salir de la situación y que están viviendo de las subvenciones; lo mismo con personas que sufren de patologías mentales o adicciones a drogas o alcohol, o cómo se tacha a las personas que viven en la calle de míseros que han querido la situación que viven. Por todo ello, Sebastián Mora aseguraba que le aturde la pérdida de estima ética y moral que tenemos.

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