La crisis demográfica vuelve a poner en peligro Huesca y provincia

El análisis de las proyecciones de población del Instituto Nacional de Estadística (INE) para el periodo 2016-2031 apunta a que Huesca y provincia van a seguir perdiendo habitantes. De los 220.000 habitantes actuales, en quince años se quedaran en 207.000 Además la media de edad de la población también aumentará más de dos años su edad media. Todas las comarcas de la provincia de Huesca están bajo esta amenaza. En la Hoya de Huesca los índices de población son de desierto demográfico

Huesca capital sigue atascada. Han crecido nuevas urbanizaciones de pisos y, sin embargo, los habitantes son los mismos. En 1991 la población oscense era de 50.085 habitantes, en 2001 bajo a 45.874, en 2011 subió a 52.443 y, en estos últimos 15 años se ha mantenido a la baja

En Huesca capital cerca de 30.000 habitantes tienen entre 40 y 80 años. La horquilla de 81 a 90 es muy alta con 2.842 personas.

Hay muy pocos jóvenes empadronados. De 16 a 20 años son 2.511, de 21 a 25 son 2.687. Muchos de ellos residen fuera de Huesca ya que están estudiando en otras poblaciones de España

Extranjeros en Huesca capital viven a 1 de enero de 2016 un total de 4.874 personas. Rumanos son 1.302, de Marruecos747 y Chinos 191

La despoblación de la provincia de Huesca se reparte por todas las comarcas.

En La Hoya de Huesca la densidad de población es de 2,1 ha/Km2. Es un comarca despoblada, envejecida y sin relevo generacional natural. Tiene 40 ayuntamientos con 124 pueblos habitados. La mayor parte están por debajo de los 300 habitantes. Tras Huesca, la siguiente población en número de habitantes es Almudevar con poco más de 2.500 habitantes seguida de Guerrea de Gallego con más de 1.500 y Ayerbe con poco más de 1.100 habitantes.. Son índices de desierto demográfico

Por citar otra comarca. La del Sobrarbe está formada por 19 municipios. Casi todos ellos engloban a varios núcleos urbanos, por lo que estamos hablando de más de un centenar de pueblos repartidos por la geografía. 

La fuerte despoblación sufrida en los años 60 y 70 dejó a muchos de ellos en estado de total abandono, y otros prácticamente despoblados. En la actualidad se vive un fenómeno inverso, aunque de mucha menor intensidad. Ningún municipio alcanza los 2.000 habitantes, sólo Aínsa-Sobrarbe supera los 1.000 habitantes y la mayoría tienen menos de 500.

Una comarca con nombre, como es La Jacetania, también tiene problemas de despoblación. Poco más de 18.000 personas viven en este territorio . El 71% de la población reside en Jaca.

Tras la capital, en la provincia esta Monzón y Barbastro que están en torno a los 17.000 habitantes cada una, Fraga que ronda los 14.426, Jaca 13.299 y Sabiñánigo con 10.345

Así, la provincia de Huesca profundizará un proceso de desertificación que se inició, al menos, a mediados del siglo XIX, cuando se realizó el primer censo moderno  (1857). Con la salvedad del periodo 2001-2011, cuando la inmigración extranjera elevó su población a su máximo histórico el último siglo, 226.790 habitantes en 2010, la evolución poblacional del Alto Aragón experimenta un descenso continuado, que si se compara con el global español resulta dramático.

En 1857, como apunta Pirineo Digital, la provincia tenía 257.839 habitantes y España algo más de 15 millones. Siglo y medio después, España ha triplicado su población y Huesca ha perdido cerca del 15%, que en 2031 será casi el 20%.

El INE calcula que los nacimientos en los próximos 15 años descenderán un 11% y las defunciones más de un 7%; eso dará un saldo natural negativo de más de 12.000 habitantes. El único elemento que invertirá la tendencia será el saldo migratorio internacional. Llegarán casi 20.000 extranjeros, pero emigrarán casi 17.000 altoaragoneses.

Por si esto fuera poco, las cifras desglosadas de la pirámide poblacional que pronostica el INE son aterradoras. Huesca perderá, entre 2016 y 2031, 4.354 residentes de entre 0 y 20 años, y 10.881 de entre 20 y 40 años, mientras aumentará su población de mayores de 65 años en 9.355 personas. Valorado en cifras absolutas, las cifras son mucho más elocuentes que ese aumento de 45 a casi 48 años de edad media.

A tenor de estas previsiones del INE, cualquier problema de la provincia de Huesca resultará menor comparado con su crisis demográfica o poblacional, que puede hipotecar su futuro irremediablemente. O alguien se pone manos a la obra o este país de 15.626 kilómetros cuadrados –el doble que todo el País Vasco- no solo no será para jóvenes, sino que dejará de ser viable.

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