El Huesca no rebla y sigue en playoff tras empatar en Vallecas (2-2)

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Partido de brega y rasmia de la SD Huesca, que luchó contra los elementos, para empatar 2-2 en Vallecas, y seguir sexto, en playoff. Expulsión, penalti, lesiones, mal arbitraje, e ir por detrás en el marcador con diez, pero nunca reblar, como dice el lema oscense. Además la lluvia puso el campo muy pesado para los dos conjuntos. Borja en dos ocasiones en el 28 y el 63, y Ebert en otro doblete, en el 33 de penalti y en el 58, hicieron los goles. El próximo domingo, a las 16 horas en el Alcoraz, el rival será el Girona, segundo clasificado.

La primera parte comenzaba con dominio rayista. Y al Huesca le costaba entrar en el partido. La lluvia parecía que afectaba a los azulgranas, y en el minuto ocho Manucho a punto estaba de hacer el primero, pero mandaba fuera un rechace tras paradón de Herrera. El árbitro se iba por lesión, y su sustituto iba a ser triste protagonista. En el 18 lesión muscular de Jesús Valentín, y entraba Íñigo López. Pero cuando menos se esperaba, Borja recogía un balón en el área, tras pase de Samu, y batía por bajo al cancerbero del Rayo. A punto estaba Ferreiro de hacer el segundo un minuto después,, pero en el 33 Brezancic saltaba con Ebert, y el colegiado pitaba penalti por darle con el codo en la cabeza al delantero madrileño, y además expulsaba al lateral oscense al sacarle la segunda amarilla. Ebert no perdonaba e igualaba el marcador.

Anquela tenía que recomponer el sistema, y Vadillo en el 37 dejaba su sitio a Soriano. Hubo seis minutos de descuento, pero empate al descanso.

En la segunda mitad Ebert recibió solo tras un fallo defensivo, y batió a Herrera por bajo en el 58. Pero la reacción oscense, con uno menos, no tardó, y en el 63 Borja marcaba el empate a 2 de cabeza, tras centro de Nagore. Samu con molestias se iba en el 67, y entraba David López. Nieva López, el colegiado sustituto, no gustó a los oscenses con su arbitraje, al que el partido le vino grande. No gustó su criterio para sacar tarjetas, y se pidió algo más que amarilla en una falta de Quini sobre Herrera, que le golpeó con la pierna en la cara. Además parecía siempre que pitaba unos segundos más tarde de la jugada, como si el colegiado lesionado le indicase por el pinganillo lo que tenía que señalar.

El Huesca no rebló, y luchó hasta el final, defendiéndose con rasmia, e intentando enganchar alguna contra, que llegó al final con un tiro fuera de Bambock, que a punto estuvo de marcar en el descuento.

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