Una gran tormenta pone a prueba las obras de Huesca para evitar las inundaciones

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Una importante tromba de agua ha sorprendido a Huesca, donde han ido respondiendo todas las obras que se han venido haciendo en los últimos meses. Agua, granizo, inundaciones o alcantarillas saturadas han sido la tónica de una mañana en la que se han puesto a prueba todas las obras que ha llevado a cabo el ayuntamiento en los últimos meses para paliar todos los problemas que causaban las fuertes tormentas. Han caído 64 litros en 24 horas. 37 litros desde las 8.00 hasta las 14 horas, de los cuales han caído 25 por metro cuadrado en los 10 minutos del pico de la tormenta.

Tras una noche de lluvia incesante en Huesca y fuertes tormentas, los truenos se han ido sucediendo a lo largo de toda la mañana, con precipitaciones que se iban produciendo e iban descargando. Sobre las 11 y media de la mañana, la capital oscense se ha visto sorprendida por una tromba de agua, acompañada de granizo, que ha durado varios minutos, y ha dejado una imagen inusual de la ciudad en pleno mes de noviembre, con las calles totalmente blancas.

Ello ha supuesto que en el entorno del mediodía la ciudad se haya visto desbordada.

El otoño y la fuerte lluvia habían provocado que hubiera muchas hojas secas en el suelo, que han taponado las alcantarillas, que no daban abasto para recoger toda la cantidad de agua que ha caído. Las calles se han llenado de un agua, que dificultaba el tránsito de los peatones que no podían cruzar de una acera a otra.

Por ello, barrenderos, bomberos y policías locales se iban ocupando de ir limpiando esas alcantarillas y de abrirlas para permitir que tragasen el agua.

La imagen del río Isuela, con una altura inusual para lo que es habitual a su paso por Huesca, también llamaba mucho la atención en esta mañana, al igual que otras zonas como el campo de fútbol en el que se encontraban entrenando los jugadores de la SD Huesca.

Y estaba por comprobar cómo funcionaban todas las obras que se han venido realizando en los últimos meses, tanto en la zona de Martínez de Velasco, como en la avenida Monegros y la rotonda de la avenida de los Danzantes. Evidentemente, en un primer momento, y tras la tromba de agua, ha habido inundaciones, pero los sumideros que se dispusieron y las grandes tuberías subterráneas han ido recogiendo toda el agua, y prácticamente no ha habido que cortar la circulación más que en momentos muy puntuales, restableciendo el tráfico de forma rápida. Singular era la imagen de los sumideros recogiendo enormes cantidades de agua que llegaban desde la avenida Monegros, donde las alcantarillas no daban abasto.

La zona sur de la ciudad, los Olivos, con las calles Ainielle, o Doña Sancha repletas de agua sorprendía. A esa zona llegaba el agua que venía desde la parte norte de la ciudad. Ello obligaba a cortar el tráfico en la ronda Sur y calle Calatayud, aunque rápidamente se reponía. Lo mismo ocurría con la avenida Martínez de Velasco, desde prácticamente el Hospital San Jorge hasta el cruce con la avenida Juan XXIII.

Afecciones en la red ferroviaria

También se han producido afecciones ferroviarias que han obligado a cortar el tráfico en la línea de Canfranc, entre Huesca y Ayerbe. Además un rayo que ha caído a primera hora de la mañana ha inutilizado la señalización y ha afectado la línea de alta velocidad entre Huesca y Zaragoza lo que ha obligado a ralentizar la circulación por motivos de seguridad, según ha comunicado ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias).

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