Susanna Muriel anima a trabajar los archivos familiares desde casa para conservar el significado de las imágenes

Desde el salón de actos de la Diputación se ha enseñado al público a mirar de una forma diferente el deterioro de las fotografías. Especializada en el tratamiento archivístico de las colecciones fotográficas, Susanna Muriel ha animado a recuperar los fondos familiares que hay en cualquier casa porque “tenéis más medios, las personas a las que preguntar e interrogar, más pistas que cuando llegan a los archivos donde no tienen ningún dato ni saben a quién preguntar”. “Aquí estáis los futuros archiveros domésticos”, les ha dicho a quienes han acudido a esta conferencia que es una de las actividades centradas en la conservación que propone Visiona, el Programa de la Imagen de Huesca.

Como si de una película se tratara, ha ido mostrando fotografías que se ha ido encontrando en sus muchas visitas a colecciones familiares o las de su propia historia personal para descubrir cómo los deterioros de las fotografías, archivadas en materiales y condiciones domésticas, hablan de su significado en la memoria de una familia.

Susanna Muriel ha trabajado en la gestión de archivos de imágenes de diversas instituciones culturales, museos y archivos en el ámbito público y privado y de esa experiencia ha extraído la conclusión de que “los deterioros nos hablan, entonces se trata de entablar un lenguaje con ellos”. De ahí que haya animado al público oscense a intentar descifrar qué hay detrás de las marcas, “porque nos dan una información apasionante”, en referencia a cosas tan sencillas como una chincheta que puede sugerir que esa foto es importante para alguien porque ha querido exhibirla o una marca adhesiva deja patente que ha formado parte de un álbum.

Por la mañana, Susanna Muriel, licenciada en Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología graduada superior en Archivística y Gestión Documental, ha estado con los alumnos de la Escuela de Arte con quienes ha realizado un taller en el que, entre otras cosas, les ha puesto a prueba colocando ante ellos una caja de fotografías que han tenido que organizar en un tiempo límite. Antes, en una parte más teórico ha ofrecido unas pautas para archivar y conservar en condiciones óptimas las fotografías que cualquiera guarda en casa.

La ha trasladado las técnicas profesionales de los archiveros a la esfera doméstica, mientras les enseñaba los medios de preservación y conservación, materiales profesionales o recursos caseros.

Los estudiantes han aprendido a clasificar y ordenar y también a documentar las imágenes de una colección.

En un foto y en otro, Muriel acostumbrada a esta actividad ha hablado de algunos detalles a tener en cuenta antes de comenzar a organizar un archivo que comienza con algo tan sencillo como el de buscar un espacio de trabajo y tener a mano materiales para limpiar la pera de aire y unos pinceles de pelo de cabra (más blandos), unos guantes de algodón o de látex y una lupa, entre otros de lo que ella llama el “kit básico”.

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