Escolares y visitantes podrán vivir una experiencia única junto a los ciervos de la Ciudadela

Niños, jóvenes y visitantes en general podrán, a partir del mes de febrero, vivir una experiencia especial con los ciervos de la Ciudadela de Jaca. El Consorcio del Castillo de San Pedro y la Asociación Ecuestre del Altoaragón (ASCEAL), especializada en terapias asistidas con animales, firmaban un acuerdo de colaboración para el desarrollo de un programa de educación ambiental que permitirá entrar en contacto con la manada de ciervos que viven en el foso del castillo.

La Ciudadela de Jaca y ASCEAL trabajan desde hace meses con tres cervatillos con los que se ha trabajado la impronta humana desde su nacimiento. Se llaman Ciudadela, Orel y Peter. Alimentados con biberón y acostumbrados a las personas, el objetivo es que la relación que mantienen con sus cuidadores pueda extenderse a los escolares y visitantes que participen en el proyecto y estos disfruten de una experiencia vital única, como es la inmersión en un grupo de animales en semi-libertad. Niños y mayores podrán interactuar con los ciervos, darles de comer, observarlos en primera línea o incluso conocerlos individualmente.

“El objetivo es vincular afectivamente a los participantes con los ciervos para que los consideren amigos a los que hay que proteger. Trataremos de formar a pequeños y mayores como defensores de los animales y de su entorno”, resume el director del consorcio del Castillo de San Pedro, el coronel Joaquín Ruiz. “Si conseguimos que los niños se conviertan en nuestros aliados, no sólo conseguiremos el respeto a los ciervos de la Ciudadela, sino que también se formarán desde la infancia en unas conductas cívicas que ayudarán a la conservación de nuestros hábitats, tanto urbanos, como silvestres”, explican desde ASCEAL.

El Castillo de San Pedro es un “pulmón ambiental” de la ciudad y el proyecto de Ecociudadela pretende que el monumento no solo sea considerado un patrimonio histórico, arquitectónico y museístico inigualables, sino también como un importante espacio verde que se desarrolla de forma sostenible. Por ello el proyecto Ecociudadela no se detendrá en el programa de educación ambiental descrito, sino que buscará otras vías para profundizar en el concepto.

Como antecedentes, desde hace un tiempo se observa que el entorno de la Ciudadela y su foso son objeto de acciones que afectan a la imagen del monumento y a la salud de sus ciervos. El abandono de restos de basura, sobre todo plásticos, afea el entorno y pueden causar graves problemas de salud a los animales, que los ingieren en busca de sal. Ocurre cada uno o dos años, cuando un animal muere y observan que ha ingerido plásticos.

Los ciervos no son capaces de digerirlos y los plásticos se acumulan en su rumen, causándoles heridas, enfermedades o incluso la muerte, como se ha comprobado con algunos ejemplares tras la necropsia practicada. “Probablemente es falta de empatía o desconocimiento”, asume el coronel Ruiz, “y queremos que todos, jóvenes y no tan jóvenes, sean conscientes de lo que ocurre”. El Coronel Ruiz incluso habla de conversaciones con Patrimonio para buscar una solución “como un vallado” que evite la caída de basura al foso.

Por ello, al margen del aliciente turístico, el programa de educación ambiental que bajo el epígrafe de Ecociudadela se desarrollará con ASCEAL, busca también “crear un vínculo presente y futuro entre los participantes, los animales y el entorno”, explica Roberto Banzo, de ASCEAL. El objetivo es “formar defensores del monumento y de los animales que lo habitan, que son una seña de identidad de la Ciudadela y de la ciudad de Jaca”.

En estos momentos la capacidad de la Ciudadela para albergar a estos animales está al límite con 24 ejemplares.

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