2016 año perdido ¿Y 2017? Por Carlos Iglesias

2016 año perdido ¿y 2017?

Acaba el año 2016 y al menos en mi opinión deja una sensación de año perdido, intrascendente, año paréntesis lo llamaría yo.

Todos somos conscientes que en España tras la extraordinaria transición realizada en 1978 (algunos ignorantes o inconscientes se empeñan ahora en ponerla en cuestión, cuando ni la conocieron, ni se pueden imaginar de dónde veníamos) necesita una reforma amplia de muchas de sus instituciones y normas de carácter básico; pero en el año 2016 , con la parálisis total, motivada principalmente por la prepotencia y arrogancia de uno de los nuevos líderes políticos se ha perdido totalmente para acometer esas necesarias reformas .

Mientras tanto los ciudadanos han seguido sobreviviendo en un profundo estado de resignación. Bueno no todos, pues es espectacular el desfile de coches de alta gama que estos fines de semana de inicio de la temporada de esquí se ven subiendo hacia las estaciones, El resto con trabajos precarios y sueldos de miseria es imposible que puedan estabilizar su vida y futuro y aventurarse en proyectos de futuro que son los que de verdad hacen crecer la economía de un país. Hasta que no haya estabilidad laboral y salarial será imposible salir realmente de la crisis. Y estas reflexiones que valen para toda España valen también para Huesca y provincia. Año de espera, de indefiniciones y de engrasar e intentar poner velocidad de crucero a los múltiples pactos que hubo que hacer en 2015 para configurar los Gobiernos Municipales. Pactos que demuestran como a nivel de bases las fuerzas progresistas se ponen de acuerdo rápidamente, pero que a nivel nacional como antes decía la ambición personal de algunos lo hizo imposible. Ese punto de inflexión hizo poner en duda los gobiernos municipales de muchas ciudades incluida la de nuestra capital de provincia y aunque en este caso esas dudas fueron, rápidamente disipadas (demostrando una vez más que en los “pueblos” tenemos más sentido común que en la capital), origino un punto más de confusión, y parálisis.

Ahora con el panorama más aclarado podemos esperar que en 2017 esos inmensos potenciales que tanto nuestra capital Huesca como el resto de la provincia tienen, se puedan desarrollar de una vez, pero hará falta mucha generosidad en los planteamientos, menos dogmatismos de los que desgraciadamente está poblada nuestra sociedad y sobre todo esfuerzo , trabajo y claridad de ideas. Vamos, saber quiénes somos y que queremos ser de mayores,

Y sobre todo que el PSOE se defina, si quiere ser el más guay de la oposición o el partido de centroizquierda, socialdemócrata, responsable y progresista que España necesita.

Sabiñanigo, Diciembre 2016

Carlos Iglesias Estaun

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