El PAR de Huesca insta al ayuntamiento a apoyar e impulsar el nuevo vial propuesto desde el polígono industrial Martínez de Velasco al centro de la ciudad

El Comité municipal de Huesca del Partido Aragonés ha planteado públicamente al ayuntamiento que apoye la propuesta de la Asociación de empresarios del polígono industrial de Martínez de Velasco e impulse el trazado de un nuevo vial para vehículos, peatones y bicicletas, que enlazaría directamente ese polígono y el centro de la ciudad. Se trataría de la prolongación de la calle Badalona, a través de los solares de las antiguas harineras, hasta el área de la ronda Estación y calle Gil Cávez, uniendo ambos espacios urbanos.

Para el PAR, “se constituiría en una valiosa alternativa de tráfico desde la Encarnación, la zona industrial y la ronda Sur al centro de Huesca y viceversa, además de servir para el fomento de las actividades económicas de las empresas y talleres allí situadas”. Según se ha difundido recientemente, esta nueva vía urbana es un planteamiento en firme de la asociación empresarial, compartido por la Federación de polígonos. La entidad de los industriales de Martínez de Velasco ha iniciado contactos con la propiedad de los terrenos afectados, así como con el ayuntamiento al que ha elevado una memoria valorada de la inversión, cuantificada en 121.000 euros, de los que incluso estaría dispuesta a aportar una parte, “en una decisión que significa un loable e importante factor a favor de la iniciativa”, señala el comité del Partido Aragonés.

El PAR oscense insta al gobierno tripartito a que “acoja positivamente y agilice la gestión” para la construcción de esta nueva calle. A su juicio, “el objetivo de crear un nuevo vial que facilite el tráfico de todo el entorno -teniendo en cuenta el intenso tránsito que realiza el itinerario necesariamente hasta Gil Cávez o en sentido contrario, desde Cavia- y que también genere actividad económica, merece la implicación favorable de la administración municipal”. El PAR reclama que “el ayuntamiento no se excuse en la complejidad del proyecto ni archive o retrase la proposición sino que la apoye e impulse porque beneficiaría a los oscenses. Hay que utilizar todos los recursos posibles para superar las dificultades técnicas o jurídicas existentes y esa meta es factible”.

El comité de los aragonesistas considera que “el vial podría tener carácter provisional hasta el avance definitivo de la operación urbanística de las harineras pero en cualquier caso, al no estar prevista esa urbanización en breve, la contribución a la movilidad y a la dinamización empresarial de la calle de nueva apertura pueden extenderse por años”.

Igualmente, el PAR de Huesca entiende que esta actuación “podría servir de palanca tanto para movilizar al mismo tiempo la conexión entre la avenida Juan XXIII y la calle Teruel, una infraestructura necesaria y pendiente, como también propiciar el desarrollo de los solares ahora abandonados, que se ha enquistado por diversos motivos y requiere algún catalizador. El paso que rompería la barrera de las vías es clave en la ordenación del tráfico y su recorrido se complementaría con la nueva calle ahora propuesta. En cuanto a las harineras, es una cicatriz urbanística ya insostenible que exige determinación del ayuntamiento para promover al menos una solución por fases que encamine y programe la mejora urbana de la ciudad, en un espacio que transformaría Huesca. De ambos asuntos no se atisban novedades y por ello, podría ser adecuado hallar la forma de provocar que comiencen a avanzar y el nuevo vial es también para esa meta, una opción que analizar y concretar”.

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