Valoración del año 2016 y deseos para 2017 del presidente de Riegos del Altoargón

César Trillo Guardia. Presidente de Riegos del Alto Aragón

Pasamos página al año 2016, año en el que la necesidad de llegar a la formación de un Gobierno en la Administración Central se ha impuesto sobre todo el resto de cuestiones de la vida política y administrativa. Año que hemos visto pasar, de votación en votación hasta llegar a final de año momento en que se ha resuelto esta cuestión, y ha dado paso a una lenta puesta en marcha de los distintos programas.

En materia de regadíos la renovación en el cargo de la Ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina nos permite hablar de una cierta continuidad, la cual deberá ser vista siempre desde la necesidad de incorporar nuevas sensibilidades políticas. El frágil equilibrio de fuerzas obligará más que nunca al dialogo para llegar a acuerdos.

En este sentido destacar de las propuestas para esta legislatura presentadas por la Ministra el pasado 22 de diciembre de 2016, la inclusión del impulso a una Estrategia Nacional de regadío centrada en la modernización que incluye tanto eficiencia hídrica como energética y la apertura de un proceso político inclusivo y participativo para plantear un gran Pacto Nacional del Agua. Ambas propuestas necesitarán de la participación y el consenso de las comunidades de regantes y sin lugar a dudas y dados los frágiles equilibrios territoriales y las tensiones entre las distintas sensibilidades políticas y ambientales, necesitarán de un intenso trabajo para que se reconozca el papel del regadío.

En la política autonómica el año 2016 ha estado marcado por la puesta en marcha de las propuestas en materia de nuevos regadíos del Consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, Joaquín Olona. Propuestas cuyo laboratorio va a tener lugar en Monegros II y cuya puesta en marcha que ha vuelto a poner encima de la mesa la incoherencia institucional de no hacer avanzar de forma armónica el desarrollo de regadíos y la disponibilidad de agua.

Esta cuestión además de producía en un año en el que, como ya viene sucediendo en los últimos años, se ha acrecentado la inestabilidad climática. La campaña de riego se cerró sin necesidad de imponer restricciones al uso, aunque con los embalses en mínima reserva. Afortunadamente la climatología ha permitido una recuperación importante de la reserva, aunque como siempre la campaña de riego será incierta por el bajo nivel de garantía que se obtiene con la regulación actual.

En este contexto, el año 2017 será, esperemos, un año de puesta en marcha de programas y proyectos. Desde Riegos del Alto Aragón formulamos el deseo de que se de comienzo a las obras del embalse de Almudevar y que el embalse de Biscarrués continúe su tramitación. También que priorice la finalización de los planes de modernización de regadío, para de esta forma concluir este costoso proceso. .Y puestos a desear que haya una profunda revisión de la política energética tan negativa para el sector del regadío.

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