El INAGA requiere a Forestalia más información sobre la dispersión de contaminantes de la planta de biomasa de Monzón

El INAGA ha detectado que en el modelo de dispersión de contaminantes presentado por Forestalia renovables en agosto de 2016 no se calcularon adecuadamente las emisiones. Este modelo había sido requerido por el INAGA para cumplimentar la revisión de oficio de la autorización ambiental para la planta de biomasa de Monzón.

Según explica Ecologistas en Acción mediante nota de prensa, en este estudio de dispersión de contaminantes se han detectado errores de cálculo de contaminantes y falta de justificación adecuada de las emisiones de benzopirenos, y por ello, vuelve a requerir por enésima vez a Forestalia que presente un nuevo modelo de dispersión de contaminantes o que corrija el que presentó.

Sin embargo, desde la empresa promotora niegan que se les pida un nuevo estudio: “lo que requiere ahora el INAGA es simplemente información complementaria sobre el modelo seguido para el estudio de inmisiones: no es un nuevo estudio”. Y explican que ya se está elaborando el informe complementario que la empresa promotora, Solmasol, ha encargado a la consultora especializada independiente que realizó el estudio de inmisiones, y se remitirá en próximas fechas al INAGA. Finalizan diciendo que “es un mero trámite más, dentro del largo proceso seguido”.

Comunicado Ecologistas en Acción

Ecologistas en Acción ya remitió alegaciones en las que alertaba de graves errores en el estudio de dispersión de contaminantes al infravalorar las emisiones de material particulado, la falta de estudios y mediciones de fondo de los benzopirenos en Monzón, pues el promotor se basó en datos del 2009, en los que no estaban reflejadas las emisiones de nuevos focos y los errores en los datos de base meteorológicos y de vientos en los que se basaba el estudio de Forestalia.

Ecologistas en Acción considera que el nuevo requerimiento para que se realice otro estudio de dispersión de contaminantes apoya su tesis de que los estudios de contaminación que se presentaron en la tramitación y otorgamiento de la autorización ambiental integrada en 2015 no eran válidos ni garantizaban que las emisiones de la incineradora no causaran daños a la salud de los ciudadanos.

Así, tras una larga tramitación de casi un año en la que se le ha requerido volver a rehacer los estudios de contaminantes por tercera vez, Ecologistas en Acción se pregunta cómo es posible que se otorgara una autorización ambiental para la instalación de esa planta de Incineración de biomasa con tal falta de garantías sobre la preservación de la salud pública.

Por otro lado, sorprende que ahora el INAGA detecte nuevos errores en este estudio de dispersión, pues este hecho ocurre después de que toda la información de la revisión de oficio se sometiera a información pública, se realizaran alegaciones y se concediera trámite de audiencia a las distintas partes, tras el que, se suponía, iba a haber una resolución sobre la revisión de oficio. Con este nuevo requerimiento de información se vuelve a paralizar la tramitación.

Ecologistas en Acción vuelve a insistir que la instalación de esta Planta Incineradora a 600 m. del casco urbano de Monzón, con una quema de 1.200.000 kilos diarios de madera supondría unas emisiones de contaminantes que dañarían la salud de los ciudadanos, provocando un aumento de muertes prematuras por cáncer y enfermedades cardiorespiratorias, por lo que considera que este proyecto no se puede autorizar.

La oposición a la instalación de la Incineradora de Biomas está suponiendo un importante esfuerzo por parte de Ecologistas en Acción y la Plataforma contra la Incineradora de Biomasa de Monzón, tanto desde el punto de vista económico, pues se deben sufragar gastos de la campaña, y de los procesos judiciales, como de las personas que están aportando su tiempo de forma voluntaria, subrogando el trabajo que deberían realizar las distintas administraciones en defensa de la salud pública.

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