Los servicios de bomberos del Alto Aragón cierran sus parques o se quedan bajo mínimos durante las nevadas

Tras las denuncias el pasado diciembre del colectivo de bomberos profesionales del Alto Gállego a consecuencia de que la dotación mínima se veía todavía aun más reducida, un solo bombero en parque, cuando se debe salir a atender las labores de vialidad invernal, durante estos pasados días de intensas nevadas la situación se ha vuelto a repetir de forma generalizada en los diferentes SPEIS del Alto Aragón dejando en una situación de grave riesgo la garantía de asistencia de los SPEIS en caso de emergencia.

De haberse dado una emergencia que requiriese cierta celeridad los SPEIS Alto Aragoneses no hubieran podido asumirla en los mínimos tiempos de actuación ni con la mínima dotación de bomberos profesionales. Casos que tanto en Alto Gállego como en la Comarca de la Ribagorza, en esta última sus tres parques realizan vialidad invernal e incluso se cierran por completo cuando se va hacer este servicio (caso del parque de Graus y Benabarre), se repiten de forma sistemática y habitual durante todo el periodo de vialidad invernal año tras año. Conviene recordar que actualmente el parque de bomberos de la Litera permanece cerrado sin servicio todos los fines de semana del año, los festivos y de 17 a 8 horas entre semana.

A pesar de la reiterada solicitud de personal para hacer frente a la actual situación que en ambas comarcas se demanda desde hace ya muchos años, ambas comarca hacen oídos sordos e incluso la del Alto Gállego se atreve a declarar públicamente que asume la responsabilidad tanto civil como penal por las consecuencias directas de dichas decisiones, declaraciones que no solo demuestran el gravísimo nivel de irresponsabilidad e incapacidad política para gestionar este servicio sino que vienen a informar al ciudadano de que si se accidenta con su vehículo o incendia su casa coincidiendo, desafortunadamente, cuando los bomberos están haciendo vialidad invernal, asumen la responsabilidad de los fallecidos, quemados o lesionados que a consecuencia de una prestación del servicio precaria se puedan generar, en definitiva la lectura acaba siendo que la apertura de las carreteras es más importante que la vida de las personas, mermando de personal unos SPEIS que ya de por si están gravemente bajo mínimos.

No exenta de responsabilidad en la materia queda la Diputación Provincial de Huesca que además de ser la única diputación de Aragón que se niega a asumir una competencia de los SPEIS es la competente en garantizar la apertura y vialidad invernal de las carreteras de titularidad provincial en Huesca, labor que encomienda a las comarcas y estas a su vez en los SPEIS los cuales deben asumir una función que la ley del fuego 1/2013 no les atribuye y que expone gravemente al ciudadano en los periodos invernales. Resulta paradójico que no exista el menor problema, por parte de la DPH, en la adquisición de medios materiales y equipamiento (cuñas, saleros, silos de sal, tejas, etc.) para las diferentes comarcas y municipios pero en cambio sea imposible materializar las reiteradas demandas de refuerzo de personal en los parques de bomberos para la época de vialidad invernal manteniendo de este modo los parques mínimamente operativos.

A la actual situación se suma, en el caso de la Ribagorza, que las Agrupaciones de Bomberos Voluntarios y P. Civil de Alto Ésera y Valle de Benasque definitivamente han dejado de colaborar con el Servicio de Bomberos de la Comarca de la Ribagorza.

Según fuentes de las agrupaciones la decisión ha sido fruto de la reiterada pasividad que desde la administración comarcal se ha venido mostrando a las numerosas demandas que desde las agrupaciones se habían venido realizando para dar solución a las condiciones de colaboración entre ambas partes, por ello este mismo diciembre las Agrupaciones han tomado la determinación de no colaborar con el servicio de bomberos en aquellas intervenciones que extralimiten sus funciones como Protección Civil.

Entre las principales circunstancias que les han motivado a dar este paso se encuentran:

- Motivos éticos ya que las funciones que se desarrollaban por los bomberos voluntarios sin duda suplantaban ilegalmente las que deberían realizarse por bomberos profesionales. Lo que se demanda para el valle es la mejor atención profesional y la consolidación de empleo con más profesionales y puestos de trabajo que garanticen la eficacia, eficiencia, celeridad y profesionalidad que requiere un servicio de bomberos así como salvaguardar la seguridad de los voluntarios intervinientes que en multitud de ocasiones asumen riesgos y responsabilidades por encima de sus capacidades. Art 4 de la ley del voluntariado: la realización de acciones de voluntariado tampoco podrá sustituir a las administraciones públicas en el desarrollo de sus funciones o en la prestación de servicios públicos a los que están obligados por ley.

- La absoluta dejación y ninguneo que por parte de La Comarca de la Ribagorza se les ha demostrado durante años hacia las dos Agrupaciones. Necesidades de formación, material, equipamiento y vestimenta han caído sistemáticamente en saco roto forzando a las agrupaciones a tomar esta decisión.

- La falta de reconocimiento social de la labor del voluntariado.

- La falta de reglamentación que como bomberos voluntarios dejaban al colectivo ante una desprotección inasumible, circunstancia que desde el desempeño de la figura de Agrupaciones de Protección Civil no ocurrirá ya que el desarrollo reglamentario enmarca claramente sus funciones, responsabilidades y cobertura ante posibles accidentes o responsabilidades en el desempeño de sus funciones.

Desde la ABPA consideramos que la decisión de ambas agrupaciones es un ejemplo de responsabilidad con la calidad del servicio a prestar al ciudadano del Alta Ribagorza. Con estos hechos nuevamente se desenmascara la incapacidad de gestión tanto económica como operativa que las Comarcas, en este caso la Ribagorza, arrastran respecto a la prestación del Servicio de Extinción de Incendios, Salvamento y P. Civil. Entre otros muchos datos preocupantes conviene recordar que sus tres parques (Graus, Benabarre y Villanova) permanecen siete meses al año cerrados sin presencia de efectivos, en muchas ocasiones con guardias de un solo bombero o cerrados, bien por falta de personal, por contratación precaria de sustituciones, por realización de labores de vialidad invernal, por la cobertura de intervenciones y retenes fuera de su ámbito de competencia o por cubrir labores de transporte escolar por los bomberos en su horario de guardia, funciones que no se tienen atribuidas al servicio. Todas estos hechos, completamente inasumibles dadas la escasez de personal que arrastra la comarca en sus parques, desde la propia administración comarcal no solo se consienten sino que se fomentan para rentabilizar un servicio que además de estar bajo mínimos se extralimita en sus funciones a costa de poner en riesgo la seguridad del ciudadano ribagorzano y de sus visitantes.

Tal y como denunciaba la ABPA en julio de este mismo año, con motivo de la celebración de la Trail Aneto, la grave situación de desprotección del ciudadano se sigue acrecentando con esta última determinación de las agrupaciones que dejan al servicio de bomberos y al ciudadano en una situación todavía más vulnerable si cabe.

En el caso de la Alta Ribagorza (Valle de Benasque) nuevamente se ha salvado de la quema tras un puente de la Inmaculada con un 100% de ocupación hostelera, unas navidades que han marcando records de ocupación y un periodo de nevadas intensas con tan solo una dotación de dos bomberos de guardia los cuales muchos de los días han tenido que salir a realizar vialidad invernal dejando el parque con un solo efectivo, circunstancia que también se repite como hemos dicho en la Comarca del Alto Gállego. Igual de preocupante nos resulta la escasez de personal como la pasividad de los ayuntamientos del valle y el sector hostelero ante esta situación ya que a pesar de ser perfectamente conocedores del momento por la que atraviesa el Servicio de Bomberos de la Ribagorza parece no afectarles ni importarles.

Creemos que no es necesario tener que esperar a lamentar nuevamente la pérdida de grandes bienes materiales y naturales como ya ha ocurrido en la Alta Ribagorza a consecuencia en gran medida de la precariedad del SEISPC (incendio forestal de Castanesa, Incendio de Linsoles, etc.) y mucho menos lamentar vidas humanas en un futuro, pero creemos que de no dar solución a esta situación estas líneas tan solo se conviertan en un futuro en la crónica de una muerte anunciada, muertes y pérdidas materiales y naturales sobre las cuales habrá que depurar responsabilidades en un futuro.

La solución es clara y la Ley del Fuego así lo exige, dotaciones mínimas de 4 bombero profesionales en parques secundarios y 6 profesionales en parques principales, que garanticen la prestación del servicio, la asunción de competencia por parte de la DPH para una mejor prestación del servicio de bomberos, única diputación en Aragón que a día de hoy no asume la competencia de bomberos y acabar definitivamente con la gestión de los SPEIS por los servicios comarcales que están desarrollando una competencia impropia de forma ineficaz, sin recursos materiales ni económicos habiendo fomentado unos servicios más cercanos a la definición de reinos de taifas en los cuales se antepone los intereses de unos pocos por encima de los del servicio público donde el ciudadano debe ser el verdadero beneficiario.

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