La Plataforma ciudadana pro-refugiados del Alto Aragón en pleno trabajo solidario en Belgrado

altoaragón refugiados belgrado

El miembro de la misma, el vecino de Aineto, Luis Alonso, se encuentra en esta ciudad serbia colaborando con la Asociación Holes in the borders, Agujeros en las fronteras, en las naves antiguas y abandonadas de la estación de ferrocarril y de autobuses de Belgrado. Hay unos 2000 refugiados que se han quedado en tierra de nadie y han ocupado estas naves ya que están en tránsito hacia otros países como Alemania o Inglaterra.

Se trata de varios barracones de servicios ferroviarios abandonados y medio destruidos, con espacios muy sucios y contaminados. Para calentarse, los refugiados usan traviesas de tren tratadas con creosota, una sustancia muy contaminante, ya prohibida en España, que desprende al quemarse una nube permanente, muy tóxica y asfixiante que produce náuseas y picor de ojos.

Como nos comentaba hace unos días a Radio Sabiñánigo, Luis Alonso, “ una de las primeras decisiones que tomamos fue la de construir unas estufas para intentar paliar esta situación tan insalubre. Hemos conseguido unos bidones de combustible y hemos comprado tubos para poder evacuar el humo de las estufas fuera de las naves a través de las ventanas.”

Igualmente se ha procedido a repartir ropa y calzado, coordinados con otros grupos de voluntarios independientes de varios países. Como es el caso de los ingleses que disponen de una furgoneta taller con un grupo electrógeno que les proporciona electricidad. Por lo que han ideado un sistema para calentar agua en el interior por medio de bidones de manera que los refugiados puedan asearse en un sitio cerrado. Hay que señalar que las condiciones climatológicas son muy adversas, con nieve, temperaturas bajo cero y un frío muy intenso.

Este serrablés manifestaba que “corren rumores de que este campamento va a ser desalojado –la presión mediática va en aumento y está dando sus frutos- y de hecho los menores están siendo trasladados. Ya han salido varios autobuses también con adultos para otros campos aunque hay sospechas de que las condiciones no son mucho mejores con el hándicap de que se van a encontrar con un sistema cerrado de semi-detención con la imposibilidad de desplazarse.”

Si que han conseguido el construir 10 estufas, “en un taller muy animado”, se sigue en la misa labor para terminar otras diez, para atender las pequeñas construcciones ocupadas por más refugiados y en condiciones todavía peores.

Luis Alonso comenta que Médicos Sin Fronteras está montando varias tiendas de campaña habilitadas con suelos para aislase de la nieve, calefactables y van a trasladar a los menores que quedan y a todos los que se pueda -las tiendas tienen una gran capacidad- con el fin de mejorar las condiciones de estas personas”.

Se muestra ilusionado intentando ayudar y difundir la situación de estas personas, que no se olvide. “Estamos en el siglo XXI, en Europa y esto es lo que tenemos que hacer las personas de a pié ya que nuestros gobernantes no están ejerciendo la función que les atribuimos y que les delegamos, no están haciendo absolutamente nada.”

Comentarios