Villanueva de Sijena expone una recreación de las pinturas murales de la Sala Capitular

En concreto la Sala José Beulas, de la Casa Natal de Miguel Servet, ubicada en el casco urbano de la villa monegrina, acogerá esta nueva exposición temporal a partir de este sábado 4 de febrero. Ese día, a las 19 horas, quedará inaugurada con un vino español.

Se denomina Qui Fuit Color (color en Sixena) y se trata de una recreación de las pinturas murales de la Sala Capitular del Real Monasterio de Sijena por parte de Miguel Ángel Pascual Ariste.

Desde el Instituto de Estudios Sijenenses, con esta nueva exposición, se quieren presentar al público las 50 láminas que fueron realizadas en el año 2006 por Miguel Ángel Pascual Ariste para recrear con gran maestría una parte de las pinturas de la Sala Capitular de Sijena (las relativas a la Genealogía de Cristo). 

Se trata de las pinturas que ocupaban los intradoses de los cinco arcos fajones de la Sala Capitular, con 14 bustos de los antepasados de Cristo en cada uno de ellos (es decir, un total de 70 imágenes, que avanzan de norte a sur desde los extremos de la Sala hasta encontrarse en un punto intermedio). Con estas imágenes, el Maestro de Sijena quiso representar un nexo de unión entre los dos ciclos temáticos principales de las pinturas, que representan, respectivamente, el Antiguo y el Nuevo Testamento.

Las pinturas fueron recreadas por Miguel Ángel Pascual con los colores que podrían haber sido sus originales. Durante muchos años Miguel Ángel Pascual recopiló material disperso e incompleto, en dibujos, fotografías (anteriores a 1936, en blanco y negro), archivos, libros y el propio Museo de Arte de Cataluña, sobre las desaparecidas pinturas de la Sala Capitular de Sijena.

Según indica el propio pintor, las láminas fueron realizadas con la técnica a la “gouche”, por considerar que empleando los colores sin degradaciones se acercaba más a lo que debió ser el original. El azul del fondo y el verde del recuadro de dichas láminas son los que poseían las pinturas originales; igual que el negro de las letras y el color carne y marrón de los rostros. Los perfiles han sido resaltados en negro como se muestran en las pinturas románicas y se adivinan en las fotografías de la Sala Capitular. El resto de los colores de las vestimentas y adornos, los intentó descifrar el propio Miguel Ángel Pascual por el tono más o menos intenso del gris de las fotos, las conocidas acuarelas de Carderera y otras fuentes bibliográficas.

Con este trabajo, Miguel Ángel Pascual quiso acercar a su pueblo y a sus gentes, lo que fue la gloria y esplendor de su tierra y también los desastres de su historia, para que tengan una modesta base donde apoyar su orgullo y memoria. Como él mismo dejó escrito, la Historia, como los padres, no se puede cambiar, pero como a ellos hay que respetarla y quererla, aprendiendo de sus aciertos y evitando sus errores.

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