La planta de biomasa de Monzón es compatible con el cumplimiento de los límites de calidad, según el informe de Forestalia

El Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) en el marco de la revisión de oficio de la licencia de la Autorización Ambiental Integrada para la planta de Biomasa, solicitó a Solmasol (Forestalia) información complementaria al informe de la dispersión de contaminantes. La empresa ha hecho llegar el mismo a la DGA de donde concluyen que la planta es “compatible con el cumplimiento de los límites de calidad del aire en el entorno y en particular en las zonas residenciales, incluyendo el núcleo urbano de Monzón”.

Para determinar, explican en un comunicado, la calidad del aire resultante en el municipio de Monzón, se ha sumado la aportación de la planta de biomasa a los valores de fondo derivados del conjunto de emisiones y focos que ya existen en la ciudad, y que son medidos por la estación de la Red Regional de Inmisión de Contaminantes Atmosféricos de Aragón (RRICAA) del Gobierno de Aragón.

Sumando todos los focos de Monzón, en dióxido de nitrógeno los parámetros se mantienen 3 veces por debajo de los máximos de calidad; en óxidos de azufre, la cifra ronda el 5 por ciento de los límites diarios (es decir, 20 veces inferior); en partículas PM 2,5, suponen entre el 50% del límite en la media anual y en benzopirenos los datos arrojan un 34% del umbral anual, es decir, tres veces mejores que el objetivo de calidad.

Solmasol, la empresa promotora de la planta de energía renovable, ya ha remitido al INAGA el informe, realizado por una consultora especializada independiente. Solmasol, empresa del Grupo Forestalia, recuerda que también la Dirección General de Salud Pública emitió recientemente su informe favorable.

Solmasol reitera, una vez más, en que no existe incineración en el proceso, sino un sistema de combustión lenta, mediante la tecnología del lecho fluido. El proyecto consiste en la generación de energía eléctrica limpia mediante biomasa (madera y productos agrarios), que se utiliza de combustible en una caldera para calentar agua, producir vapor de agua y mover la turbina para el generador eléctrico.

La creación de empleo, las inversiones en el territorio y las ventajas ambientales globales de las energías renovables son los aspectos más destacados de la generación de energía limpia mediante biomasa.

ANALISIS

Igual que en el estudio que ya fue entregado el pasado agosto al INAGA, se han analizado 8.760 valores horarios en 90.601 puntos del territorio del entorno de la planta de biomasa, a modo de malla en toda la zona de dispersión de las emisiones, lo que supone obtener y analizar casi 800.000 datos.

Dentro de la malla de puntos analizados, se hace mención específica a determinados lugares del casco urbano de Monzón, como la Plaza Mayor, la Plaza de la Constitución, la Plaza de la Iglesia de San José, el Parque del Molino, Parque de la Azucarera y Polígono Paúles, donde se ubicará la planta de energía.

En los análisis se ha utilizado el modelo AERMOD de la UnitedStatesEnvironmentalProtection Agency (EPA), ampliamente reconocido. Para el cálculo de benzopirenos, se ha considerado como referencia básica la recogida por la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA).

Como muestra el análisis técnico, las inmisiones que causará la planta de biomasa en el núcleo urbano de Monzón están en cifras muy inferiores a los límites y objetivos de calidad del aire. En el caso de las partículas de menor tamaño (PM 2,5), la aportación de la planta de biomasa supondrá entre el 0,05% y el 0,13% de los objetivos de calidad: es decir, mil veces por debajo del umbral, incluso en el propio Polígono Paúles.

En benzopirenos, la nueva instalación eléctrica supone entre el 0,4% y el 0,6% de los datos diarios máximos: por tanto, cifras 200 veces inferiores a los valores objetivos de calidad del aire. En el propio polígono industrial, esta cifra sigue siendo 100 veces inferior al umbral.

En monóxido de carbono, la aportación de la planta renovable de Monzón será del 0,1% del límite, mil veces por debajo del umbral, incluso en el propio polígono. Igualmente, en óxidos de azufre, las medias anuales que aportaría la planta de energía limpia suponen entre el 0,8 y el 1,1 por ciento del límite horario permitido: cien veces por debajo del umbral. En el centro del Polígono Paúles, el valor sería del 2 por ciento del objetivo horario: 50 veces menos del umbral.

En el caso del dióxido de nitrógeno, para los puntos de control de las zonas de viviendas del casco urbano, el valor de concentración media anual, derivado del funcionamiento de la planta, estará por debajo del 0,32 por ciento del umbral, es decir: 300 veces por debajo del límite. Incluso en el propio centro del Polígono Paúles, el valor sería del 0,55: es decir, 200 veces por debajo del límite.

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