Los escolares de Monzón se acuerdan de los refugiados en el Día Escolar de la No Violencia y la Paz

Los centros educativos de Monzón han celebrado el Día Escolar de la No Violencia y la Paz en la plaza Mayor, donde han pintado grafitis (grupos de IES “José Mor de Fuentes”, el colegio salesiano “Domingo Savio” y el colegio de Educación Especial “La Alegria”), leído los tradicionales manifiestos de contenido pacifista y, como colofón, compartido el Himno a la Alegría, interpretado por alumnos del Conservatorio y “La Alegría”.

Por otro lado, en el cine Victoria se ha proyectado el documental “Nacido en Siria” (nominado en los Premios Goya), a las nueve para los alumnos de Primaria y a las once y cuarto para el alumnado del resto de los centros. Para las diez y cuarto de la noche se ha programado un pase especial en versión original (árabe). Precio de la entrada: 3,50 euros.

El concejal de Educación, Vicente Guerrero, ha sido el encargado de presentar el acto y agradecer la respuesta de los centros. La jornada termina con charla: WILPF 100 años de trabajo por la Paz, por la historiadora Concha Gaudó en la Casa de la Cultura.

ALGUNOS MANIFIESTOS

Colegio Aragón: Estamos viendo todos los días en la televisión y en los medios de comunicación, noticias sobre los refugiados que huyen de la guerra, la violencia y la pobreza. Muchos niños viajan solos sin su familia, dejando todo lo que tienen para poder sobrevivir. Los centros de acogida son escasos y es tan elevado el número de personas que llegan, que hace que las enfermedades se extiendan rápidamente. A todo esto se une el frio extremo.

Tenemos que presionar a nuestros gobiernos, que hagan más para resolver situaciones, que obligan a los humanos a escapar de sus países de origen, dejando atrás sus casas, sus trabajos, sus colegios, y sus familias.

Si queremos ayudarlos, tenemos que cambiar nuestra actitud, porque lo más importante es pensar que los refugiados son: SERES HUMANOS, que son igual de importantes que nosotros.

Colegio Costa: Pasa el tiempo, se suceden las generaciones, aparecen nuevos avances científicos y tecnológicos, pero se siguen repitiendo los mismos errores, los mismos olvidos, las mismas indiferencias. Crueldades que generan exilio, dolor y muerte a miles de seres humanos…

Ni el dinero, ni la política, ni la fuerza bruta lograrán que se imponga la justicia, la paz social, la libertad. Solo la cultura, a través de sus múltiples manifestaciones, puede generar mentes abiertas capaces de pensar en diferentes direcciones bajo la bandera común del respeto.

Introducir a los niños en el mundo de la música, de la literatura, del arte o de la filosofía es la mejor forma de explicarles que este planeta es una hermosa casa común y que la especie a la que todos pertenecemos debe aprender a cuidarla, que las mentes críticas, con criterio y con libertad de pensamiento son tolerantes y pacíficas, que la cultura, todas las culturas, han nacido y se han desarrollado para ser disfrutadas, respetadas y compartidas.

Formemos a nuestros niños por, para y hacia la libertad. Para que estas imágenes de familias enteras abandonadas a su suerte no se sigan repitiendo una y otra vez.

Monzón III: • Igual que los cimientos sostienen una casa, la base para construir la paz está en la educación en respeto y valores que recibimos en la familia y que se complementa en la escuela.

• Ladrillo a ladrillo vamos construyendo nuestra casa donde habrá lugar para la empatía, la comprensión, la amistad, la amabilidad, el acogimiento y la ilusión.

• En el trastero dejaremos apartadas la envidia, el egoísmo, la desigualdad y la soberbia de creerse mejor que los demás.

• En el calor del hogar la tristeza desaparece, se transforma en ilusión y aprendemos en el amor, la comprensión y la humildad de compartir con los que no lo tienen.

• Nos comprometemos desde este día a ayudar a constuir junto con la familia y profesores nuestro hogar, sin lugar para la tristeza y la falta de comprensión.

• Y, algún día, construir el nuestro propio, utilizando como ladrillos todo lo bueno que hemos recibido de los que nos han educado.

Minte: ¿Quiénes generan las guerras? Los inocentes, no.

¿Quiénes las sufren? Desde luego, inocentes. ¿Y quiénes se quedan sin hogar por esas guerras? Miles de inocentes. Guerra es lo mismo que muertos y heridos, hambre y enfermedades, eso lo sabemos de siempre.

Pero no caemos en que se destruyen miles de casas, casas de gente inocente como nosotros. Esa casa que nos protege de la noche y el frío. Esa casa que agradecemos cuando llegamos a ella, cansados del día.

Esa casa que huele a nuestra comida. Esa casa donde guardamos recuerdos y nuestros pequeños tesoros. La casa que tiene ese rincón especial donde nos encontramos bien. Ese hogar para la familia…en un territorio donde tenemos un pasado y nuestros lugares favoritos.

Sin todo eso nadie puede ser feliz. Imaginemos que lo perdemos por algo que en nuestro último cumpleaños aún no existía… perdido para siempre por una guerra que no sabemos cómo ni por qué ha empezado.

No queremos imaginarlo. Porque una casa no sólo es un edificio, es una ilusión, es un derecho, un hogar, una vida.

Colegio Santa Ana: -Queremos que no haya ninguna guerra, ni injusticia más. ¡BASTA YA!

-Queremos que todas las personas sean respetadas sea cual sea su ideología y religión.

- Pedimos trabajo y un hogar digno para todos y, así, poder vivir en paz.

- Denunciamos a las mafias que secuestran, roban, engañan y asesinan a personas inocentes.

-Queremos que todos los niños puedan disfrutar de sus familias de la misma forma que lo hacemos nosotros.

- Exigimos que todos los gobiernos de Europa, se comprometan a acoger a los Refugiados Sirios porque así se lo han prometido.

- No queremos olvidarnos de todos los voluntarios que colaboran y ayudan, de manera altruista, arriesgando en muchos casos la vida, para dar a todas estas personas el amor y el calor humano que necesitan en esos momentos.

La Alegría:

Como dijo Gandhi “No hay camino para la paz, la paz es el camino”.

Unas de las personas que más sufren la guerra, sin ser conscientes, son los niños. De repente, pierden su casa, ya no pueden ir a la escuela y seguir aprendiendo. Algunos pierden a sus seres queridos, y pocas personas pueden ayudarles. ¿Creéis que se solucionan las diferencias de las personas con una guerra? Nosotros creemos que no, por eso queremos mostrar nuestro apoyo.

Mor de Fuentes: Es sencillo mirar para otro lado, vivir ignorando que miles de personas viven en unas condiciones infrahumanas, es fácil no proporcionar ayuda a aquellos que huyen de la guerra y la barbarie, es cómodo no pensar que la gente tiene que abandonar sus hogares sólo por derecho a una vida digna.

Poneos por un momento en la piel de estas personas, niños, adultos, ancianos, gente como tú y como yo, gente como nosotros. Vivir entre escombros, arriesgarlo todo: el dinero, las posesiones, incluso la vida. Conseguir llegar a Europa y no ser recibidos como es debido. ¿Os lo podéis imaginar?. Porque a nosotros no nos cabe en la cabeza.

El artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos dice que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros. Artículo 3: Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. Todas las personas deberían tener derechos y una vivienda digna.

Salesianos:

Aún sigo creyendo, yo no pierdo los papeles,

en que se igualen los derechos entre hombres y mujeres.

Que termine el sufrimiento de esa joven maltratada,

Por ese alma sin conciencia que en verdad ya no la ama.

En que a ese pobre chico buen futuro le avecina,

y es que el ser diferente fue la mayor de sus ruinas.

Que pueda vivir feliz, en humidad y sencillez

Y que olvide los insultos que amargaron su niñez.

Aún sigo creyendo, creo que es lo más normal,

que no seas discriminado por tu orientación sexual.

Que por ser homosexual no te critiquen por la calle,

pues el amor nace en corazones, y no en genitales.

Solamente espero que se remuevan conciencias,

pues tener la piel oscura no es signo de delincuencia,

Que la palabra xenofobia ya no represente nada,

y es que raza solo hay una y se llama raza humana.

Aún sigo creyendo en un mundo sin disparos,

en el que no haya conflictos, nos demos todos la mano.

Que no haya más vidas rotas por el terrorismo,

y es que a fin de cuentas dioses son todos el mismo.

Que en éste mundo triste reinen ya paz y justicia,

que se esfumen de las mentes el odio y la codicia.

Pido por favor que cese ya todo éste infierno,

pues un mundo sin violencia sería bonito de ver, ¿no?

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