Un libro que es un homenaje en imágenes a los pueblos abandonados del Pirineo

La provincia de Huesca es la que más pueblos abandonados condensa, unos 150 núcleos que a día de hoy sólo habitan piedras. Bakartxo Aniz, la autora del libro que acaba de presentar la editorial PRAMES, ve alma en esas piedras y ha querido fotografiarlas. “Piedras con alma” recoge una selección de 300 fotografías de 84 pueblos abandonados. Un homenaje a núcleos como Otal, Escartín, Ainielle y muchos otros para los que el nombre forma gran parte de la memoria de sus últimos habitantes.

Bakartxo Aniz es navarra pero considera el Pirineo aragonés como su segunda casa. Conoció la realidad de la despoblación y tras una década detrás de ella pasó 4 años fotografiándola y plasmando las sensaciones que ella tuvo. Presentó este trabajo a la editorial de Prames y consiguieron el apoyo de LA Obra Social La Caixa y la Diputación Provincial para editar un libro con fotografías de gran formato y de gran calidad. La despoblación es una lucha de la Diputación Provincial de Huesca. Exponerla ayuda a que no caiga en el olvido, pero combatirla requiere de más decisiones. Para Miguel Gracia, presidente de la institución, no todas son económicas y elaborar normativas específicas para estos territorios es una forma. “No tiene porque ser igual la legislación para hacer una carretera o una granja en la zona sur de la provincia que en las más despobladas”, explicaba. Favorecer el trabajo en el medio rural es otra. Modesto Pascau, gerente de PRAMES, daba otras claves. “Mientras no mejore la PAC será imposible vivir allí de la agricultura. Es el turismo, añadía, el único medio que entonces queda. Pascau también quería poner sobre algún ejemplo positivo como el caso de Montfalcó, deshabitado durante décadas y en el que hoy viven Gloria y Mikel, decía.

El libro muestra la situación de la gran mayoría de pueblos que no han tenido esa suerte. Piedras, casas sin tejado, maleza que desborda y una sola figura humana en esas 300 instantáneas, la de la última habitante de La Mula, en Sobrarbe.

“Piedras con alma” está a la venta, como dice su autora: “Para que este libro sea como el viejo baúl que, al abrirlo, nos inunda el interior con una cascada de emociones y nuestra imaginación de sonidos, de olores…de antiguas historias…”

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