El Gobierno de Aragón invertirá 325.000 euros para consolidar el talud de la carretera entre Salinas de Sin y Plan

desprendimiento

El Ejecutivo autonómico la considera “una obra de urgencia” en la que hay que actuar “de manera inmediata”. Se trata de la carretera A-2609 entre Salinas de Sin y Plan donde el pasado 5 de febrero un desprendimiento de rocas dejó incomunicados a los vecinos durante ocho horas. La inversión total será de 325.000 euros, para la limpieza, reposición de los daños ocasionados a la vía y la consolidación del talud. La consejería de Vertebración del Territorio estima que concluirán las labores en tres meses.

Eran las conclusiones de la reunión que mantenía este miércoles el consejero José Luis Soro con representantes del valle de Chistau, quienes reivindicaban la instalación de los semáforos para limitar la bidireccionalidad en los túneles de la misma carretera A-2609 (la única de acceso al valle). Era un compromiso del Gobierno aragonés el pasado mes de septiembre como solución provisional a los problemas de circulación y de seguridad. Señalan que continúa su tramitación.

El proyecto no ha recibido alegaciones en contra durante el proceso de exposición pública y cuenta con el informe favorable del Ayuntamiento de Plan. Confían en que durante el próximo mes de marzo el Inaga emita su resolución, que es el último trámite necesario para comenzar a instalar los semáforos.

No obstante, esta es una medida provisional para la mejora de la circulación. El pasado año, el Gobierno aragonés elaboró un estudio con alternativas para la A-2609. Sin embargo, en su mayoría son proyectos costosos, como por ejemplo la opción 4B que consiste en la construcción de un nuevo túnel de 2.300 metros lineales. Son soluciones que están supeditadas a la disponibilidad presupuestaria.

PLAN DE CONSOLIDACIÓN DE LA CARRETERA SALINAS DE SIN- PLAN

Entre las actuaciones necesarias que se llevarán a cabo están: labores de desprendimientos controlados, excavación de cimentaciones, relleno y compactación para cimentación de una estructura de contención, suministro y colocación de acero, relleno de trasdós de estructura de contención, colocación de mallas, reposición de los daños en cunetas y carretera y reposición de los elementos de defensa.

La zona presenta una elevada pendiente y una gran cuenca de recogida. En las fechas en las que se produjo el desprendimiento se acumularon un total de más de 500 litros/m2 en varios días lo cual provocó una excesiva entrada de agua en el talud desestabilizándolo y provocando su caída.

Soro ha defendido la labor del personal de la Dirección General de Movilidad e Infraestructuras “el desprendimiento se produjo sobre las 2 de la madrugada y el personal ya estaba en el lugar a las cuatro a.m. tomando decisiones y buscando las máquinas necesarias para actuar”.

Se recuerda que los trabajos comenzaron cuando hubo luz suficiente y descendió el nivel de riesgo de caída de material del alud. A las 9.00 horas ya estaba abierta la carretera de nuevo y se instaló un sistema de semáforos para dar paso alternativo.

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