CCOO y UGT organizan un calendario de movilizaciones para frenar la pobreza

Los sindicatos CCOO y UGT continúan con un proceso de movilización constante para que el Gobierno y los empresarios atiendan lo que consideran las demandas esenciales de la ciudadanía, ya que creen que hay que fijar incrementos salariales que ayuden a recuperar parte del poder adquisitivo que se ha perdido en los últimos años. El 19 y 22 de febrero habrá concentraciones en Zaragoza y el 22 también en Teruel. En Huesca se han retrasado al 23 de marzo. Las movilizaciones llevarán como lema “Stop al encarecimiento de la vida, por unos salarios dignos y contra la precariedad”. Exigen un cambio de rumbo y que la mejora de la macroeconomía se traslade a los hogares de los aragoneses.

Los sindicatos recuerdan que no han dejado de sucederse recortes sociales y laborales, propiciados por las reformas laborales impuestas en este periodo de crisis, y que la mejora de la macro economía española no ha tenido eco en los hogares de los ciudadanos. Añaden que el empleo que se está generando es precario y temporal, consecuencia del debilitamiento de la negociación colectiva, lo que está empobreciendo notablemente a la sociedad.

Julián Buey, secretario general de CCOO Aragón indicaba que se está asistiendo a un proceso de pérdida de poder adquisitivo muy importante, y que entre 2010 y 2015 ya hubo una pérdida de 4,65 puntos del poder de compra de los trabajadores. Las centrales sindicales aseguran que la situación parece lejos de mejorar, ya que los bajos o nulos aumentos salariales propuestos por la patronal han restado una gran capacidad de compra a la clase trabajadora del país, que ve cómo el IPC se situaba en el 3% a comienzos de año.

Buey añadía que las pensiones se han incrementado en torno al 0,25%, por lo que, con un IPC del 3%, la pérdida de poder de compra de los pensionistas es brutal. Critica, además, el aumento del precio de los bienes básicos, como la electricidad, agua y gas, que están perjudicando mes a mes a las maltrechas economías de los hogares aragoneses.

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