Rituales, cantos, danzas, humo blanco, harina y mucha gente en el Año Nuevo Tibetano

Panillo templo budista

A pesar de ser lunes, eran muchos los vecinos de Graus y de otros puntos de la Ribagorza, curiosos, o simpatizantes del budismo, que se acercaban hasta el templo budista de Panillo, Dag Shang Kagyu, para participar en las celebraciones del Año Nuevo Tibetano que este año presentaban novedades que las hacían todavía más espectaculares y coloristas, como un drubchen, un ritual ininterrumpido durante 24 horas, a lo largo de una semana, que era la tercera vez que se realizaba en muchos años, y las danzas que se ejecutaban en el interior del templo.

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Se daba la bienvenida al Año 2144 del Pájaro de Fuego Femenino y, como suele ser habitual, días antes se celebraban los tradicionales rituales que, normalmente, sirven para limpiar, purificar y comenzar el año con protección. Este año, además, al realizarse el drubchen había muchas personas llegadas de distintos puntos de la geografía nacional.

La ceremonia más vistosa se desarrollaba en el exterior del templo, el ritual del fuego, quemando leña verde para generar el humo blanco, como ofrenda a las divinidades, y el lanzamiento de harina, como si cayeran bendiciones y purificaciones.

Este año participaba en los actos un representante de Kalu Rimpoche, que explicaba al público asistente, el significado de los rituales. Los actos en el exterior concluían con el turno de palabras donde el lama Drubgyu pedía paz para España, Aragón, Huesca, Ribagorza y Graus. El alcalde, José Antonio Lagüens agradecía la invitación, a participar un año más en esta celebración y anunciaba la intención, de redoblar el esfuerzo para estrechar lazos de colaboración con los lamas, tanto a la hora de impulsar la construcción del edificio de servicios múltiples como a la hora de difundir su riqueza cultural. Por su parte, la presidenta comarcal, Lourdes Pena, deseaba que el recién estrenado año sea bueno para la comarca, Graus y Panillo.

Las celebraciones continuaban en el interior del templo, que se quedaba pequeño para acoger a todo el público que asistía. Los rituales continuaban con diferentes cantos y, este año, con danzas que hacía años que no se celebraban por la edad de los lamas pero, que, este año se recuperaban.

En la actualidad en Dag Shang Kagyu hay cuatro lamas de Bután más cinco o seis occidentales, a la espera de conocer la decisión de quienes hace unos días salían del retiro de 3 años, 3 meses y 3 días.

Dentro de los proyectos del templo, está la ampliación del albergue, en fase inicial y la ampliación del templo, que es una actuación que, por el momento deberá esperar.

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