El PP permitió la aprobación de los presupuestos de Sabiñánigo "para impedir la parálisis municipal"

La concejala del PP en Sabiñánigo, Pilar Lacasta, ha comentado que con su abstención en el pleno municipal de presupuesto de este año se ha reafirmado “en su compromiso de trabajo, dialogo y responsabilidad”, que debe primar para el bien de los intereses de Sabiñánigo, por encima de toda consideración.

Los populares habían conseguido introducir en las comisiones de Hacienda algunas propuestas que consideraban prioritarias y necesarias, entre otras, la urbanización de la calle Lepanto y el compromiso de ejecutar durante el año 2017 las obras relativas al ascensor que comunicará las calles Ordesa con la de Coli Escalona.

La inesperada retirada en comisión por parte del equipo de gobierno del PSOE, de la partida económica para el Fomento de la Actividad Económica en el núcleo serrablés , que podía afectar a los emprendedores, comercio, pequeñas industrias les llevó a los populares “ a una fuerte crítica y plantearse su voto en contra en el Pleno”.

Ante esta nueva situación, Pilar Lacasta ha señalado que en el "ejercicio de responsabilidad ante los ciudadanos", se comprometieron a seguir negociando hasta el último momento, llegando a conseguir, mediante una enmienda a los presupuestos, que se volviera a incluir la partida de Fomento de la Actividad Económica. Así mismo se mantuvieron los compromisos del equipo de gobierno en otros puntos demandados por esta formación como son, considerar y trabajar sobre la propuesta del Partido Popular relacionada con la ubicación de la Oficina de Turismo.

Precisando la concejala en conseguir “ una oficina digna de una ciudad como Sabiñánigo, cabecera de la Comarca del Alto Gállego, así como estudiar junto con el resto de formaciones políticas, la ubicación del nuevo Gimnasio municipal, ambos proyectos demandados por la sociedad serrablesa.”

Lacasta ha insistido en que desde la asamblea local del PP se comentó que “habría sido una irresponsabilidad permitir que Sabiñánigo llegara sin presupuestos al mes de marzo”. De hecho, los plazos hubieran demorado hasta abril, “como pronto”, una supuesta aprobación presupuestaria.

El grupo del PP sostiene que la “política municipal tiene que estar al servicio de los vecinos, no de las siglas ni de los prejuicios. Lo esencial era impedir una parálisis en el Ayuntamiento, un extremo que habría puesto en peligro la normalidad en todos los ámbitos municipales”. Recordando que “por discutible que fuera un cambio de última hora” la obligación del PP es priorizar el interés de los vecinos, y nada hubiera sido tan perjudicial como mantener en el limbo los presupuestos 2017.

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