Pilar Soto, reelegida al frente de la Asociación de Estaciones de Servicio de Aragón

La Asociación de Estaciones de Servicio de Aragón (AESAR) ha renovado su Junta Directiva, proclamando la candidatura encabezada por Pilar Soto y dando entrada a cinco nuevos vocales en representación de las tres provincias aragonesas. Así, Pilar Soto continuará presidiendo la Asociación, con Zoilo Ríos como vicepresidente y Antonio Nuez, Javier Dalmau, Berta Balfagón, Juan Moisés Calvo, Leticia Gilabert, Livia Burzo y Manuel Beltrán como vocales. La Asamblea celebrada servía para exponer las principales reivindicaciones de esta Asociación de cara a este nuevo periodo, que obligan a poner de manifiesto las dificultades que atraviesa el sector, fundamentalmente derivadas de la aplicación del tramo autonómico del Impuesto Especial de Hidrocarburos en la Comunidad y de la implantación de estaciones de servicio sin personal.

Respecto al impuesto tributario, el hecho de que las comunidades autónomas colindantes no apliquen este gravamen (Navarra, por ejemplo, lo eliminaba el pasado mes de enero) está provocando una evidente fuga de litros y disminución de ventas por el “efecto frontera”, que causa pérdida de puestos de trabajo en las gasolineras aragonesas y en los negocios complementarios.

Los responsables de la asociación dicen que los datos hablan por sí solos: el consumo de gasóleo en Aragón es un 5,3% inferior a la media nacional -con un descenso de 55 millones de litros en el último año- y hay estaciones de servicio de carretera que han registrado una bajada en las ventas de entre el 20% y el 30%. Y el perjuicio es claro: los consumidores, y en especial los que recorren largas distancias (transportistas) eligen para abastecerse gasolineras de zonas donde no se aplican estos recargos, situadas fuera de Aragón, una tendencia creciente que será difícil de invertir toda vez que los profesionales se habitúen a estas rutas de aprovisionamiento.

AESAR ponía también de manifiesto la proliferación de estaciones de servicio desatendidas sin personal, que además de competir en desigualdad de condiciones con las que sí lo tienen y afectar al empleo como los sindicatos también denuncian, plantean numerosos problemas relacionados con el cumplimiento de la legalidad vigente, la seguridad y el respeto de los derechos de los consumidores, fundamentalmente de aquellos que por sus especiales condiciones (como el presentar algún tipo de discapacidad) requieren atención en las operaciones de suministro de carburante, cobro, etc. Recuerdan que en España han cerrado más de 500 gasolineras en los últimos años. Según los representantes de los trabajadores se han perdido ya más de 2.500 puestos de trabajo y de seguir esta tendencia peligra el 80% del empleo en el sector. En Aragón, 50 estaciones de servicio han cerrado y más de 200 personas han perdido su empleo.

En opinión de esta Asociación, es imposible garantizar, sin personal de ningún tipo, que los repostajes y descargas se realizan con las adecuadas garantías de seguridad (por ejemplo sin fumar, con el motor y luces apagadas, en recipientes homologados, en las cantidades máximas previstas y haciendo un buen uso del combustible); que si se produce un accidente haya alguien debidamente formado para aplicar los procedimientos de emergencia y resolverlo (derrames, incendios, vertidos que puedan afectar al medioambiente); que las instalaciones funcionen bien (medidas correctas, emisión de facturas en el momento, acceso a la inspección por parte de la autoridad competente); que quien precisa asistencia pueda obtenerla o que los dispositivos complementarios (agua, aire) se encuentren en buen estado de funcionamiento como es obligatorio.

En opinión de la presidenta de AESAR, Pilar Soto, “la Administración debería apoyar y escuchar más a los empresarios de estaciones de servicio aragonesas que, aunque quieren mantener los puestos de trabajo de sus empresas para ofrecer un mejor servicio al consumidor y garantizar la máxima seguridad en sus instalaciones, con la situación actual ya se están viendo obligados a cerrar turnos y reducir plantillas. De seguir esta preocupante tendencia, será imposible evitar los ERE”.

La Asociación de Estaciones de Servicio de Aragón, AESAR, integra a 99 gasolineras de 70 empresas distribuidas por las provincias de Zaragoza, Huesca y Teruel, que operan en un sector que, además de emplear a más de 1.500 personas en la Comunidad Autónoma, tiene una gran importancia de cara al equilibrio territorial y a la prestación de numerosos servicios básicos en el medio rural con gran amplitud de horarios.

AESAR forma parte de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio, CEES.

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