El futuro pacto por la Educación en España debería plasmar las "diferencias autonómicas"

La historia de la Educación en España tiene idas y venidas. Leyes educativas que se han prolongado durante casi una década, otras que siquiera han estado en vigor y muchos proyectos quedaron en el tintero por falta de acuerdo político. Por estos motivos, la UNED de Barbastro convocaba este viernes una mesa redonda con representantes universitarios, políticos e inspectores de Educación.

Las claves no dejan lugar a dudas; todos coinciden en que urge un pacto nacional con “acuerdo social, político y de profundidad”. La dificultad estriba en ponerlo en práctica en un país con diecisiete modelos territoriales; cada uno con sus particularidades y características. El rector de la UNED, Alejandro Tiana, era contundente: “El 95% del gasto educativo está a cargo de la comunidades autónomas y solo el cinco restante corresponde al Ministerio”.

Un futuro y, por el momento, hipotético pacto que dé lugar a diecisiete modelos educativos diferenciados requiere un trabajo minucioso de base. El inspector de Educación Jesús Jiménez tiene claro que “hay que buscar lo fundamental”; lo que une a unas y otras comunidades autónomas y respetar las particularidades basadas en “su historia, capacidad presupuestaria y color político”. Algo que, desde su punto de vista, es necesario porque en los próximos veinte años el desarrollo y progreso de España frente a otros países europeos estará en buena medida determinado por asentar las bases de un proyecto que perdure.

Tanto la sociedad como la clase política deben ver la Educación como un elemento aglutinador, un sector “que sirva para unir y no para dividir”. Así lo considera Encarna Samitier, periodista y directora de Opinión y Comunicación de Henneo, y añade que plantearse el reto de un pacto educativo es “ahora o nunca”, en referencia a las circunstancias de un Gobierno en minoría con la consciencia de todos los grupos parlamentarios de la importancia que adquiere la Educación.

La idiosincrasia del territorio aragonés contempla el gran reto que afronta la comunidad para los próximos años. La dispersión poblacional precisa un presupuesto proporcionalmente mayor por la gran cantidad de pueblos y pequeñas escuelas. La financiación, por tanto, es la gran clave para una cobertura igualitaria, según Marcelino Iglesias, expresidente de Aragón.

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