Una multitudinaria manifestación cierra los actos del Día Internacional de la Mujer en Huesca

Día Internacional Mujer

Cientos de personas se daban cita en la tarde noche del miércoles para recorrer las calles de Huesca gritando “Stop al machismo”. Con este multitudinario encuentro se cerraba el programa de actos del Día Internacional de la Mujer que comenzaba en la mañana del miércoles con un paro de media hora en respuesta a la violencia social que sufren las mujeres. Tras el recorrido, las participantes leían el manifiesto de la Coordinadora 8 de Marzo de Huesca.

La organización aseguraba estar muy satisfecha con la respuesta de la ciudadanía para sumarse a una manifestación que , explicaban, “solo es el comienzo” añadiendo que "creemos en la libertad, no podemos descansar hasta que llegue" recordando las palabras de Ella Baker.

Entre los puntos que abordaron, la brecha salarial entre hombres y mujeres volvía a formar parte de los puntos destacados.

Un año más, explicaban, se sumaban fuerzas de las 13 organizaciones que conforman la Coordinadora para lograr avanzar en mayores cotas de igualdad

MANIFIESTO

STOP MACHISMO, ¡HUESCA FEMINISTA!

Un año más sumamos las fuerzas de todas las organizaciones que conformamos la Coordinadora 8 de marzo (13 este año) y convocamos a toda la ciudadanía oscense para juntas avanzar en mayores cotas de igualdad y de libertad para las mujeres en todos los rincones del mundo y combatir la desigualdad.

En España las políticas de recortes económicos y sociales del gobierno del PP están cercenando la igualdad conseguida, aumentando el volumen de empleo precario y el paro:

11 puntos de diferencia entre la tasa de empleo de mujeres y la de los hombres.

El 72% de las contrataciones a tiempo parcial corresponden a mujeres.

Más de 11 puntos de diferencia entre la tasa de actividad de las mujeres y la de los hombres.

3.372.500 mujeres por apenas 380.400 hombres dedican todo su tiempo a las tareas domésticas o de cuidados. Los cuidados familiares siguen siendo tarea casi exclusiva de las mujeres.

El 90,93% de las excedencias por cuidado familiar fueron solicitadas por mujeres y sólo un 9,07% por hombres. Teniendo en cuenta que durante el ejercicio de este tipo de excedencias, no se perciben ingresos salariales ni ningún tipo de prestación económica de la Seguridad Social, unido al alejamiento del puesto de trabajo durante largos periodos de tiempo, el acogerse a estas excedencias supone un alto coste laboral para las mujeres.

La brecha salarial sitúa el salario medio de las mujeres en un 76,75% en relación al de los hombres.

El salario, las condiciones de empleo y las bajas cotizaciones de las empleadas de hogar conllevan precariedad para el presente y también mayor discriminación para el futuro. En el año 2015, la pensión media de jubilación era de 1.021´19 mientras que la jubilación de Empleadas de Hogar era de 520´01 €, un 49% inferior

En este 8 de marzo también queremos arrinconar todas las conductas machistas que se dan en nuestra sociedad y que se expresan de mil formas:

Queremos arrinconar el machismo que sigue degradando la imagen de las mujeres en el mundo de la publicidad, así como el machismo que silencia o infravalora los éxitos o de las mujeres en el mundo del deporte o en las artes o en la cultura en general, ofreciendo una visión sesgada y parcial de la realidad que incide negativamente sobre los referentes de las generaciones más jóvenes.

Queremos arrinconar al machismo que sigue alimentando el maltrato silencioso y pertinaz de tantos hombres a sus mujeres y con el que conviven en muchas ocasiones muchas y muchos menores. Ese maltrato que forma el grueso de la llamada violencia de género y a cuya desaparición no vamos a renunciar.

Queremos que sea imposible un asesinato más de ninguna mujer que haya decidido poner fin a su relación de pareja.

Queremos que sea impensable para ningún hombre que el abuso, el acoso o la agresión sexuales a las mujeres vayan a quedar impunes.

Decimos que queremos una Huesca Feminista, porque entendemos por Feminismo esa forma de pensamiento y de lucha por la Igualdad entre mujeres y hombres.

Decimos también que una Huesca feminista y sin machismo, sería una ciudad donde todas y todos viviríamos mejor, con más respeto hacia los derechos de todas las personas.

Queremos mostrar nuestra solidaridad con las mujeres que han mantenido una larga huelga de hambre de la Puerta del Sol y que ayer mismo la suspendieron habiendo conseguido sus objetivos.

Instamos al Gobierno central a poner cuantos medios estén en sus manos para acabar con las insoportables cifras de asesinatos, así como a trabajar incansablemente contra la violencia cotidiana que se expresa en el maltrato y contra todos los factores que la causan.

Necesitamos proteger a nuestras niñas y niños del aprendizaje de una violencia que atenta contra los derechos humanos y, por ello, además de proteger y dar ayuda a las víctimas directas de la violencia de género, debemos asegurarnos de que se articulan todos los medios educativos que fomenten la educación en la igualdad de género y en la diversidad, así como en el respeto y reconocimiento de las aportaciones de las mujeres a la historia en general.

Exigimos políticas que contribuyan a que la igualdad sea una realidad en todos los ámbitos: social, laboral, político, económico, prestando especial atención a los colectivos más desfavorecidos.

Demandamos medidas de prevención de la violencia sexista y que se reviertan de forma inmediata todos los recortes que se vienen produciendo en los presupuestos para la prevención.

Demandamos también medidas de protección efectiva para las víctimas.

Reclamamos una educación dirigida a toda la sociedad, que permita arrinconar el sexismo en todas sus formas y ensanchar los márgenes de libertad de las mujeres y de todas las personas con expresiones de género no normativas.

Reivindicamos que se acabe con la discriminación sexista hacia gais, lesbianas, bisexuales, transexuales, intersexuales y otras identidades de género y orientaciones sexuales no normativas.

Por último, queremos mostrar nuestra solidaridad con las mujeres de EEUU que se han levantado contra el misógino y terrorífico Trump; con las argentinas en su ardua batalla contra los brutales feminicidios y con todas las mujeres de los cinco continentes que no aceptan someterse y que trabajan incansablemente por la igualdad y por la libertad.

Nos sentimos parte de esa movilización mundial que ha convocado la Huelga Mundial de las Mujeres contra todos los misóginos del mundo.

Nos urge un mundo más solidario, sin muros en las fronteras de EEUU ni en Ceuta y Melilla y en el que la acogida de las personas que huyen de las guerras, entre las que las mujeres y las niñas corren la peor suerte, constituya una incuestionable prioridad.

Queremos terminar con unos fragmentos del manifiesto leído el pasado enero en Washington en la Marcha Mundial de las Mujeres por Angela Yvonne Davis, filósofa, política marxista, activista afroamericana y profesora de Historia en la Universidad de California.

“En un momento difícil de nuestra historia, recordemos que los cientos de miles, las millones de mujeres, las personas trans, los hombres y los jóvenes que estamos aquí en la Marcha de las Mujeres, representamos a las poderosas fuerzas del cambio que están determinadas para evitar que las culturas moribundas del racismo y el hetero-patriarcado se levante de nuevo.

Reconocemos que somos agentes colectivos de la historia y que la historia no se puede borrar como las páginas web. Sabemos que nos reunimos esta tarde en tierras indígenas y seguimos el camino de lucha de los primeros pueblos que, a pesar de la masiva violencia genocida, nunca han renunciado a la lucha por la tierra, el agua, la cultura y su pueblo.

Las luchas por la libertad del pueblo negro, que ha moldeado la naturaleza misma de la historia de este país, no pueden ser borradas con la mano. No podemos olvidar que las vidas de lxs negrxs importan.

¡Ningún ser humano es ilegal!.

La lucha por salvar el planeta, detener el cambio climático, garantizar la accesibilidad del agua de las tierras de los Sioux de Standing Rock, en Flint, Michigan, en Cisjordania y en Gaza; la lucha por salvar la flora y la fauna y por salvar la atmósfera, son el punto cero de la lucha por la justicia social.

Esta es una marcha de mujeres que representa la promesa del feminismo en contra de los poderes perniciosos de la violencia estatal. Un feminismo inclusivo e interseccional que invita a todos a unirnos a la resistencia al racismo, a la islamofobia, al antisemitismo, a la misoginia y a la explotación capitalista.

Aquellos que todavía defienden la supremacía masculina blanca hetero-patriarcal:

¡Tengan cuidado!

¡Resistencia en las calles! ¡Resistencia en las aulas! ¡Resistencia en el trabajo! ¡Resistencia en nuestro arte y en nuestra música!

¡Esto es solo el comienzo! y tomando las palabras de la inimitable Ella Baker: Nosotras y nosotros que creemos en la libertad, no podemos descansar hasta que llegue.

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