Los espacios nórdicos del Alto Aragón reivindican apoyo institucional

La Asociación de Espacios Nórdicos de Aragón reunía este lunes a los representantes de los ayuntamientos de la provincia donde se encuentran este tipo de espacios. El objetivo es estudiar un plan de dinamización que resuelva los principales problemas que se detectan en la actualidad, como por ejemplo la limpieza de carreteras, la mejora de accesos una optimización de los recursos de mantenimiento y adecuar la legislación para regular la gran cantidad de visitantes a estas zonas protegidas. De este modo, se pretende implicar a la Diputación Provincial de Huesca y al Gobierno de Aragón en la puesta en valor y comercialización de esta oferta turística.

Esquí de fondo, raquetas y esquí de montaña son tan solo algunas de las opciones que proponen los espacios nórdicos, situados en zonas, como Bielsa o Hecho, donde no hay estaciones de esquí alpino. Ese es precisamente un motivo para “impulsar este tipo de infraestructuras”, porque la falta de otros recursos en invierno repercute en los servicios y, por lo tanto, es clave para la lucha contra la despoblación.

Los Ayuntamientos donde se encuentran estos espacios son los propietarios de estas zonas y en muchas ocasiones tienen dificultades para encontrar empresas privadas interesadas en gestionarlos. Es el caso de Bielsa, donde en la actualidad es el propio consistorio el que se ocupa del espacio.

Defienden que el futuro plan que se debería elaborar para la regulación de este tipo de espacios “no debe contener grandes inversiones o infraestructuras” sino estudiar vías “para optimizar los recursos que utiliza el Gobierno de Aragón para otras estaciones, como la maquinaria para limpieza de carreteras y reutilizar los equipos técnicos que se hayan quedado obsoletos para otras estaciones”, según dos de los ejemplos que citaba el presidente de la Asociación de Espacios Nórdicos de Aragón, Mario Garcés. Asimismo añadía que la regulación debería contemplar algún tipo de forfait para estos espacios, porque las estaciones de esquí alpino cobran una tasa por el ascenso pero en espacios como en Bielsa o en Hecho los usuarios suben por su propio pie.

La potencialidad de estos recursos lleva a pensar a los ayuntamientos que tienen espacios nórdicos que es una oferta turística creciente en el Pirineo y que se debe aprovechar impulsándola según las necesidades.

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