¿Y si vamos a conocer los ciervos de la Ciudadela de Jaca?

La propuesta de la Ciudadela de Jaca para esta Semana Santa es especial. Este jueves y viernes comienzan las visitas guiadas Ecociudadela con dos pases matinales y, a partir del 20 de abril, todos los jueves a las 12 horas. En ellas se puede dar de comer a tres ciervos que han sido criados por humanos durante sus primeros meses de vida y después bajar a los fosos para visitar al resto de la manada de hasta 22 ciervos.

El objetivo principal el proyecto “Ecociudadela” es conseguir que tanto niños como adultos se conciencien del peligro que supone arrojar basura en el entorno de la Ciudadela. El aire empuja las bolsas de plástico al foso y los animales acaban comiéndosela. En los últimos años se ha demostrado que 4 ciervos han muerto debido a la ingesta de estos plásticos.

La visita comienza con un video de Manolo, el que fuera “el último jefe de la manada del foso”, que murió el 29 de noviembre de 2015 por esta causa. Después, el grupo acude a visitar a tres cervatillos que han sido criados por humanos para acostumbrarlos a su presencia. La experiencia, de entorno a una hora, acaba bajando al foso, donde viven los 22 ciervos de la Ciudadela. Ellos no han sido criados por humanos pero también aceptan de buen grado la presencia humana en su hábitat.

La Ciudadela de Jaca y ASCEAL han trabajado desde hace meses con tres cervatillos con los que se ha educado la impronta humana desde su nacimiento. Se llaman Ciudadela, Oroel y Peter, que es el más tímido. Alimentados con biberón y acostumbrados a las personas, ahora son los ciervos que reciben a los grupos de escolares que acuden a esta experiencia.

“El objetivo es vincular afectivamente a los participantes con los ciervos para que los consideren amigos a los que hay que proteger. Trataremos de formar a pequeños y mayores como defensores de los animales y de su entorno”, resumía el director del consorcio del Castillo de San Pedro, el coronel Joaquín Ruiz, en la presentación del proyecto. “Si conseguimos que los niños se conviertan en nuestros aliados, no sólo conseguiremos el respeto a los ciervos de la Ciudadela, sino que también se formarán desde la infancia en unas conductas cívicas que ayudarán a la conservación de nuestros hábitats, tanto urbanos, como silvestres”, explican desde ASCEAL.

El Castillo de San Pedro es un “pulmón ambiental” de la ciudad y el proyecto de Ecociudadela pretende que el monumento no solo sea considerado un patrimonio histórico, arquitectónico y museístico inigualables, sino también como un importante espacio verde que se desarrolla de forma sostenible. Por ello el proyecto Ecociudadela no se detendrá en el programa de educación ambiental descrito, sino que buscará otras vías para profundizar en el concepto.

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