¿Para qué queremos los bienes en Sigena?

Domingo Malo y diez amigos más

Todos los Jueves Santo un grupo de once amigos solemos organizar una excursión para ver algún rincón de nuestra provincia y de paso reunirnos alrededor de una buena mesa.

Este año habíamos pensado visitar la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes o Cartuja de Monegros y continuando por una ruta natural y cercana, ver los Bienes eclesiásticos recuperados y expuestos en el Real Monasterio de Santa María de Sigena, monumento nacional desde 1923.

La información de nuestra futura visita a la Cartuja fue fácil a través de la Comarca de los Monegros y de la Diputación Provincial de Huesca, a quien aprovechamos para felicitar por tomar la decisión de comprar, en su día, la Cartuja. Es un bien cultural que fortalecerá el turismo del territorio de los Monegros.

Nuestra sorpresa fue cuando intentamos organizar la visita para ver los Bienes eclesiásticos recuperados y depositados en el Monasterio de Sigena.

El Gobierno de Aragón, a través de su departamento en Huesca y de la empresa pública Turismo de Aragón nos confirmó que, en esas fechas de Semana Santa, no se podían visitar los Bienes por indicación expresa de la comunidad de religiosas pertenecientes a la Familia Monástica de Belén, de la Asunción de la Virgen y de San Bruno que ocupan dicho Monasterio, al ser fechas de oración y recogimiento incompatible, según la comunidad religiosa, con la actividad turística.

En las fechas que más turismo interior hay en España, como son las fechas de Semana Santa, no se puede acceder a una sala del Monasterio de Sigena porque la comunidad religiosa necesita oración y recogimiento. Fechas en las que no hay oficios religiosos por ser precisamente Semana Santa.

Alguien debería mirar, repasar y/o cambiar el documento firmado por el Gobierno de Aragón y la comunidad religiosa del Monasterio.

Doy por sentado que hay que respetar tanto la vida monacal de la comunidad religiosa como respetar las inversiones que el Estado ha realizado en ese Monasterio y que nos debe dar derecho a los ciudadanos a visitar una sala donde están depositadas las 51 piezas recuperadas siendo, en nuestra opinión, totalmente compatible con el respeto al recogimiento y oración de la comunidad religiosa.

Resumiento, nuestro grupo de amigos podremos ver la Cartuja de Monegros, comeremos de maravilla en un restaurante de Villanueva de Sigena, y regresaremos a Huesca sin haber podido conocer los Bienes eclesiásticos recuperados.

¿Para qué recuperamos los Bienes si no podemos verlos?

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