La Campaña Antártica comienza en la Ribagorza

El equipo de la Campaña Antártica regresa, la próxima semana, al Pirineo altoaragonés para su preparación de cara a la próxima misión en el continente helado. Nuevamente, el punto elegido es el valle de Benasque donde los militares perfeccionarán sus conocimientos teóricos y prácticos para la operación en el exterior más antigua.

Los componentes de la próxima Campaña Antártica del Ejército de Tierra, trece en total, que formarán parte de la dotación de la Base Antártica Española del Ejército de Tierra (BAE) "Gabriel de Castilla", se concentrarán la próxima semana en las inmediaciones del Parque Natural Posets-Maladeta, en el valle de Benasque, para mejorar sus conocimientos teóricos y prácticos en condiciones de frío y con nieve y/o hielo. Ello les permitirá desenvolverse, con las necesarias medidas de seguridad, por el terreno montañoso que se van a encontrar en la Antártida.

Temperaturas de hasta 25 grados bajo cero, vientos que pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora y el riesgo de convivir junto a un volcán activo es lo que tendrán que soportar los militares del Ejército de Tierra en la 31 edición de la Campaña a la Antártida organizada por el Ejército de Tierra, en colaboración con el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad. Partiránhacia el continente helado en el verano austral y, mientras tanto, están siendo adiestrados para hacer frente a las condiciones climáticas más extremas.

Su destino será la BAE “Gabriel de Castilla”, situada en la Isla Decepción, en el archipiélago de las islas Shetland del Sur, a escasos cien kilómetros al norte del continente antártico y a más de mil de la costa sudamericana más próxima. En el grupo hay especialistas en comunicaciones por satélite, mantenimiento, navegación, alimentación, medio ambiente, movilidad en nieve o medicina.

Por ello, prepararán la Fase de Montaña, en el marco del Programa de Capacitación Antártica, en el Pirineo oscense, adiestrándose en el manejo del material que tendrán que utilizar en territorio antártico. Su formación es esencial para garantizar la seguridad de los científicos que, año tras año, estudian el continente helado, su flora y su fauna.

Durante las jornadas recibirán formación teórica y práctica sobrenormas de seguridad, primeros auxilios, conducción de "quads", utilización del GPS, nudos, empleo de material específico de montaña (raquetas, piolets, crampones), anclajes en nieve, recuperación en grietas, y montaje de tiendas.

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