El colegio San Vicente de Paúl de Barbastro se suma al 400 aniversario del Carisma Vicenciano

Miguel Ángel Lozano, Sor Celia Martínez y Marta Sa

Durante este año se conmemora el 400 aniversario del Carisma Vicenciano (1617-2017) de servicio a los pobres y el inicio de la “obra social” del fundador San Vicente de Paúl, con el lema “Fui forastero y me recibiste”.

El colegio barbastrense que cumple 225 años fue el primero de la orden en España, y va a participar de manera muy activa en esta celebración. El día 28 de mayo celebrará una gala en el centro de congresos de Barbastro, a las 18:30 horas, con el fin de recaudar fondos destinados al proyecto “ayuda alimentaria para los refugiados” que gestiona la ONG COVIDE (Cooperación Vicenciana para el Desarrollo).

La familia Vicenciana está presente en cinco continentes con ministerios muy variados: misiones, obras de salud, atención a los habitantes de la calle, refugiados, niños abandonados, madres cabezas de hogar, educación, formación y obras de promoción y desarrollo. En la actualidad, está conformada por 225 ramas de diferentes comunidades de vida consagrada y asociaciones laicales en más de 80 países alrededor del mundo.

El año de 1617 es decisivo en la vocación de San Vicente de Paúl por dos acontecimientos: el 25 de enero, Fiesta de la Conversión de San Pablo, el Santo predicó el “Primer Sermón de la Misión” en Folleville (Francia) tras la confesión, días antes, de un campesino moribundo que lo hizo darse cuenta del abandono espiritual de los pobres del campo; y unos meses más tarde, en agosto del mismo año, en su experiencia como párroco del pueblo de Châtillon, se vuelve a encontrar con la pobreza y la miseria que le transforman al vida al Santo de la Caridad.

Vicente de Paúl percibe que era necesario “instruir a la gente”, hacerles conocer de su dignidad, cambiarles a niveles más elevados y enseñarles las verdades del proyecto de Dios.

Los acontecimientos de Folleville y de Châtillon marcaron entonces, en 1617, el inicio del Carisma Vicenciano, hoy con 400 años de caminar, al servicio de los más necesitados, a ejemplo de su fundador San Vicente de Paúl, Patrono Universal de las Obras de la Caridad.

En la actualidad, la Familia Vicenciana está conformada por 225 ramas de diferentes comunidades de vida consagrada y asociaciones laicales en más de 80 países alrededor del mundo. Entre las ramas más destacadas y conocidas se encuentran la Asociación Internacional de la Caridad (AIC), la Congregación de la Misión, las Hijas de la Caridad (fundada con Santa Luisa de Marillac), la Sociedad de San Vicente de Paúl, (fundada por el beato Federico Ozanam), la Asociación de la Medalla Milagrosa, las Juventudes Marianas Vicencianas (JMV), los Misioneros Seglares Vicentinos (MISEVI), las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Anthida Touret y muchos otros.

La Familia Vicenciana está presente en cinco continentes con ministerios muy variados: misiones, obras de salud, atención a los habitantes de la calle, refugiados, niños abandonados, madres cabezas de hogar, educación, formación, y obras de promoción y desarrollo.

El Superior General de la Congregación de la Misión y de la Compañía de las Hijas de la Caridad, P. Tomaž Mavric, C. M., anima a vivir este año con la experiencia de cuatro proyectos comunes: La Peregrinación de la reliquia del Corazón de San Vicente de Paúl, que iniciará el 25 de enero en Folleville, Francia y con el cual se espera recorrer todos los países donde hay presencia Vicenciana. La realización de un proyecto en el cual puedan intervenir todas las ramas de la Familia Vicenciana y que sea en beneficio de los sin hogar, por ejemplo, forasteros, refugiados, desplazados y migrantes. Un simposio Internacional, en el cual se reflexionará sobre la actualización del carisma de la misión y la caridad, y que se realizará en Roma (13 – 15 de octubre), y que incluye un encuentro de la Familia Vicentina con el Papa Francisco y un Festival Internacional de Cine: una competencia internacional con un enfoque sobre la vida de San Vicente de Paúl.

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