Semana sin humo para dejar de fumar. 1 de cada 8 muertes en España, relacionada con el consumo de tabaco

Del 25 al 31 de mayo, bajo el lema "Menos cajetilla y más zapatilla", se celebra la XVIII Semana sin humo, promovida por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria. Todos los centros de salud de España proponen una semana sin humo, como primer paso para dejar de fumar. Son 124 centros de salud en todo Aragón y más de 2.000 en todo el país, lo que van a participar activamente en esta edición. Estarán implicados 20.000 médicos de familia y personal de enfermería, en el esfuerzo de ayudar a la población fumadora a abandonar este peligroso hábito.

Precisamente, el Día mundial contra el tabaco se celebrará el 31 de mayo, este año con el lema "El tabaco, una amenaza para el desarrollo". Los centros de salud dan consejos para dejar de fumar, dan material divulgativo, y ofrecen información sobre los peligros del tabaquismo pasivo, así como la posibilidad de acceder a tratamientos y terapias a quienes deseen dejar de fumar.

Se apuesta con un abordaje continuo, para hacer frente a la realidad del complejo problema que supone el tabaquismo para la población. Los médicos de familia tienen la obligación de informar a todos los pacientes que acuden a las consultas diariamente sobre los riesgos del tabaco sobre la salud. También deben registrar en la historia clínica el hábito de fumar, como si fuera una constante vital, y aconsejar a todos los fumadores que abandonen el tabaco.

En la presentación de la Semana sin humo se daban a conocer también los resultados de una encuesta realizada en España, titulada "Hacia un futuro sin tabaco", y cuyos resultados son extrapolables también a la provincia de Huesca. De ella se desprende que todavía fuma un 20% de la población, y que hay mayor proporción de fumadores entre los 20 y los 39 años, sin que haya distinción entre sexos.

El 70,1% de los fumadores declaró haber intentado dejar de fumar al menos en una ocasión, y un 17%, lo ha intentado 4 veces o más. El 48% de los ex fumadores dejaron de fumar hace más de 10 años. El 72% lograron dejarlo sin ayuda famacológica ni psicológica. Las medidas más efectivas para reducir el consumo de tabaco son, según los encuestados, avanzar en la prohibición de fumar, aumentar el precio del tabaco y financiar los tratamientos farmacológicos. Un 68,1% se considera expuesto al humo ambiental del tabaco. Un 36,6% percibe un incumplimiento de la normativa que prohibe cerrar en las terrazas totalmente cerradas de bares y restaurantes. Además, un 51,6% considera que debería estar prohibido fumar en fvehículos privados.

Y entre otras cuestiones, finalmente, un 74,8% de los encuestados consideran que la industria del tabaco dificulta el desarrollo de los países por los gastos sanitarios que genera (un 73,6%), los gatos de los ciudadanos y el impacto en la salud.

Comentarios