Con una emotiva eucaristía concluye en Fonz la celebración del 400 aniversario de su iglesia

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Una emotiva y participativa eucaristía, presidida por el obispo de Barbastro – Monzón, Ángel Pérez, sirvió para poner el colofón este domingo a mediodía a los actos que se han realizado a lo largo de los fines de semana de mayo con motivo del 400 aniversario de la consagración de la iglesia renacentista de La Asunción, Bien de Interés Cultural de Aragón y uno de los destacados monumentos de la localidad mediocinqueña.

El obispo Ángel Pérez estuvo acompañado por el párroco Antonio Mozás, visiblemente emocionado durante toda la celebración, por los sacerdotes José María Ferrer y Francisco Campo y por los dos primeros curas que se ordenaron en este templo nada más pasar de la Diócesis de Lérida a la de Barbastro en 1957: Eloy Latorre y Jaime Mozás.

El Ayuntamiento estuvo representado por el alcalde José Teodoro Ferrer, a quien acompañó el consejero comarcal del PAR, Javier Vilarrubí. La ceremonia estuvo cantada por la Coral Foncense que recibió un prolongado y cariñoso aplauso al final de la eucaristía tras interpretar bajo la dirección de Estanis Dalmau y el piano de Rosa Corts el conocido ‘Va Pensiero’ de la ópera Nabucco de Verdi.

Además de la mención a la Coral, el párroco Antonio Mozás fue repasando una por una a todas las entidades que han colaborado en este 400 aniversario y en el mantenimiento diario del templo. Desde el Ayuntamiento, la Oficina de Turismo, la Asociación de Mullés, el resto del tejido asociativo local o la Asociación Down Huesca que está construyendo un albergue escuela en terrenos cedidos por el Ayuntamiento y la parroquia. Precisamente dos de sus usuarios, los fonceses María, invidente, y Jorge, con síndrome de Down, describieron tras la ofrenda lo que supone la iglesia de Fonz en sus vidas. Los niños también fueron protagonistas durante la ofrenda, al igual que los padres y madres.

En su homilía el obispo Ángel Pérez destacaba que en la iglesia de Fonz “ha pasado lo más emocionante de la vida de cada uno de los vecinos” y la ha calificado como “la casa de todos”. “Un pueblo se hace grande con la colaboración de todos. Hoy las diferencias se diluyen porque aquí todos somos hijos de un mismo padre que nos quiere y que quiere que seamos felices. Ojalá seamos esas piedras vivas y no dejemos morir a Fonz y que esta comarca sea más solidaria y fraterna y empujarnos unos a otros para dar lo mejor de sí”, señalaba.

Exposición histórica y litúrgica

Tras la eucaristía, el obispo inauguraba una exposición con objetos litúrgicos y documentos extraídos del archivo parroquial que se puede ver sobre todo en la capilla del Santísimo, pero también a lo largo del templo. Casullas, cálices como el donado por Alfonso XIII a la iglesia de Fonz, libros de cofradías, algunos tan antiguos como la del Rosario de 1661, bonetes, breviaros, matracas, planchas para elaborar las ostias, libro de defunciones, un misal ilerdense de 1525, fotografías antiguas, …

Antonio Mozás, el párroco número 72 de la parroquia (en los archivos se encuentra la relación de párrocos hasta 1565), se mostraba muy feliz por aglutinar a tantos vecinos no sólo en la iglesia sino también en la posterior comida celebrada en el polideportivo.

Tras la restauración de la capilla del Santísimo, “seis meses después hemos vuelto a la iglesia. Aquí hemos vivido los momentos más felices de nuestras familias: bautizos, bodas, y también nos hemos encontrado en los momentos de la pérdida de un ser querido. Agradezco a todos los que habéis aportado a hacer esta iglesia grande a lo largo de 400 años desde el apoyo del Ayuntamiento, asociaciones hasta el de los fieles como una anciana laminera que aporta a la parroquia lo que le cuesta el chocolate al mes. Falta todavía dinero para seguir mejorando la iglesia pero con vuestra ayuda lo lograremos”.

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