El ahorro energético en el sector agroalimentario y los encuentros empresariales centran la última jornada del Congreso MaBIC en Walqa

La transferencia de tecnología aplicada al ahorro energético en agricultura y ganadería, el análisis de las políticas europeas sobre almacenamiento energético y los encuentros entre empresas energéticas y medioambientales y unidades de investigación centraban la última sesión del III Congreso Internacional MABIC17 sobre Baterías Metal-Aire. Esta cita científica, organizada por la empresa española Albufera Energy Storage con el aval de la International Society of Electrochemistry, se ha desarrollado desde el pasado lunes en el Parque Tecnológico Walqa de Huesca.

El director gerente del Instituto Aragonés de Fomento (IAF), Ramón Tejedor, presidía el acto de clausura de este congreso en el que cerca de un centenar de personas procedentes de instituciones, empresas, universidades y centros de investigación de 10 países ha repasado los últimos avances sobre las baterías metal-aire y otras soluciones energéticas en 22 comunicaciones, ponencias magistrales y mesas de debate.

En su intervención, Ramón Tejedor señalaba que los retos energéticos y de lucha contra el cambio climático que se tienen por delante van mucho más allá que hablar de energías renovables o sostenibilidad. El contexto actual y la movilidad del futuro, que va a ser eléctrica, requieren citas como MaBIC que ayuden a reflexionar y a escoger el camino adecuado. Tejedor recordaba también que en Aragón hay un sistema de ciencia-tecnología-empresa que funciona muy bien y que tiene centros de investigación punteros que trabajan en campos afines a los retos que MaBIC se propone, así que estánorgullosos de contribuir a esta corriente de desarrollo científico y tecnológico.

La lectura de conclusiones corría a cargo de Joaquín Chacón, director general de Albufera Energy Storage. En el acto de clausura intervenía también Pilar Novales, concejala de Desarrollo y Empleo del Ayuntamiento de Huesca; Ángel Fernández, director de ITAINNOVA y Enrique Fatás, presidente del comité científico del congreso.

Entre las principales enseñanzas que deja esta cita figura la constatación de que los últimos avances están consiguiendo aumentar la ciclablidad o número de ciclos de carga y descarga de las baterías en distintas tecnologías. Esta capacidad de ser recargadas más veces hace que las baterías metal-aire estén más cerca de cumplir las demandas que se necesitarían para un despegue definitivo del coche eléctrico. Por otra parte, hay consenso en torno a la necesidad de que haya un mayor apoyo a la investigación sobre soluciones que mejoren el almacenamiento energético: tener mejores baterías podría acelerar la extensión del coche eléctrico en la sociedad y el uso mayoritario de instalaciones de autoconsumo con energías renovables y redes inteligentes (smart grids), lo que sería beneficioso desde el punto de vista medioambiental para la sociedad en su conjunto.

Es precisamente en este campo y en el de la movilidad eléctrica donde las baterías metal-aire tienen más recorrido. Como ha quedado de manifiesto estos días, tienen una alta capacidad de almacenamiento y la utilización del oxígeno del aire como principal reactivo posibilita la reducción de su peso y dimensiones. Además de ofrecer una gran autonomía de funcionamiento, se reciclan con facilidad, utilizan materiales abundantes en la naturaleza y pueden llegar a ser mucho más económicas que sus competidoras si se consiguen superar algunos retos, como su compleja recarga eléctrica.

El Congreso MABIC ha reforzado el papel de Aragón y de Huesca como puntos destacados en lo que a la investigación relacionada con la energía y su almacenamiento respecta. La comunidad ha tenido una destacada participación en el encuentro científico a través de entidades como la Fundación del Hidrógeno, el IAF, ITAINNOVA, el CIRCE, los parques tecnológicos de Huesca y Motorland o la Fundación Parque Científico Tecnológico Aula Dei, que ha coordinado esta última jornada en la que se han presentado soluciones concretas aplicadas al sector agroalimentario como bombeos de riego con energía solar o la sustitución del gasoil en una granja porcina por un sistema integrado de energía solar y baterías de acumulación.

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