El acusado de agredir sexualmente a sus hijas y de intentar matar a su mujer será juzgado desde el lunes

La Audiencia Provincial de Huesca juzgará lunes y martes a un vecino de la Comarca de Somontano acusado de supuesto homicidio en grado de tentativa a su mujer, agresión sexual y abuso a menores y tenencia ilícita de armas y explosivos. El hombre se encuentra en prisión preventiva en Zuera desde el mes de agosto de 2015, cuando se denunciaron los hechos.    

ASÍ OCURRIERON LOS HECHOS

La Guardia Civil de Barbastro detuvo en agosto de 2015 al hombre de 54 años, vecino de la Comarca de Somontano, por supuesta agresión sexual a sus dos hijas menores, a las que llegó a dar dinero para que guardaran silencio, y por homicidio en grado de tentativa a su mujer, a la que dio pastillas anticoagulantes diluidas en agua tras haber sido intervenida quirúrgicamente. El hombre está acusado también de tenencia ilícita de armas y explosivos, pues en el registro de la vivienda se localizaron una treintena de detonadores pirotécnicos, 4 botes de gas lacrimógeno, dos espadas, un cuchillo de carnicero y una carabina de aire comprimido.

La investigación se inició tras recibir una denuncia por parte de una mujer que manifestaba que su marido, y padre de uno de sus hijos, había agredido sexualmente a  las dos hijas menores y además había abusado de otro hijo menor de edad de la denunciante. Según se desprende de la investigación, el hombre habría intentado obtener algún tipo de favor sexual por parte de uno de los hijos de la mujer. El menor se lo contó a su madre en presencia de sus hermanas, que entonces reconocieron que desde hacía varios años el padre les tocaba y amenazaba de muerte si lo contaban. Los abusos habían comenzado hace tres años y siempre que la madre no se encontraba en el domicilio a causa del trabajo.

En el interrogatorio a las menores, indicaron que el padre las amenazaba continuamente diciéndoles que su madre iba a morir en una operación que le iban a realizar y que entonces la hija de mayor pasaría a ser su esposa. Según explicó la mujer, los médicos aseguraron tras la operación que había estado a punto de fallecer debido a la ingesta de anticoagulantes. Ella respondió que no tomaba medicamento alguno. Al parecer, era el marido el que tomaba este tipo de medicamentos debido a una dolencia. La mujer también señaló que en la jarra que utilizó tras la operación para beber agua habían aparecido unos posos blancos y que el marido, ante su insistencia por estos hechos, le manifestó que era de la cal del agua. Los investigadores analizaron los residuos que contenían la jarra.

El juez de Barbastro decretó el ingreso en prisión del detenido. Durante los registros en el domicilio se intervinieron 3 ordenadores con los que había accedido a numerosas páginas de contenido pornográfico e incluso habría buscado información sobre como abusar de sus hijos y evitar ser descubierto.

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