Las empresas altoaragonesas se interesan sobre las mejores fórmulas para vender sus productos en Francia

Una treintena de empresas participaban en la Cámara de Comercio de Huesca en la jornada técnica “Vender en Francia”, en la que especialistas de la Cámara Franco-Española de Comercio e Industria aportaban consejos e información clave para introducirse con garantías en el mercado galo. Además, diez empresas han mantenido entrevistas individuales con los técnicos de la Cámara Franco-Española para exponerles sus casos particulares y explorar las estrategias comerciales más adecuadas ofrecer sus productos o servicios en el país vecino.

La presentación de la jornada corría a cargo de Francisco Lalanne, vicepresidente 2º de la Cámara, y de Juan Carlos Trillo, colaborador en Aragón de la Cámara Franco Española. A continuación, Sebastien Álvarez, responsable del departamento de Estudios e Implantaciones, centraba su intervención en las características generales del mercado francés, incidiendo en los principales sectores de actividad y las oportunidades de negocio que hay actualmente, mientras que Ángel Molina, adscrito al departamento de Desarrollo Territorial, abordaba cuestiones prácticas que deben tenerse en cuenta en la contratación y relación con un agente comercial.

Francia –explicaban, es un gran mercado de 66,9 millones de ciudadanos que, gracias a una economía que la sitúa en el tercer puesto del ranking europeo en cuanto a PIB, tienen un mayor poder adquisitivo en comparación con los españoles. Esto hace posible que los productos puedan venderse más caros que en España, margen que permite absorber los gastos en que se ha de incurrir a la hora de exportar, como la distribución, el transporte o la representación comercial.

Además, Álvarez llamaba la atención sobre un punto importante: Francia es el “trampolín” o puerta de acceso a otros potenciales mercados, como pueden ser Bélgica, Suiza y África (Marruecos y Argelia fundamentalmente).

Como sectores clave identificados, las mayores oportunidades de negocio se encuentran en la agroindustria –con especial hincapié en los productos ecológicos-, en la venta a través del canal horeca (cafés, restaurantes, hoteles…), en la industria aeronáutica y de automoción, pues las grandes compañías asentadas en Francia buscan proveedores españoles, y en el turismo y las TIC.

Entre las fórmulas para vender en Francia, se subrayaba en la jornada la figura del agente comercial, frente a otras posibilidades como la de contar con un distribuidor, ya que, entre otras ventajas, se ha recalcado la labor de prospección comercial y de trabajo de campo que lleva a cabo para la empresa que les contrata.

Comentarios