Noches en la Mayor cede el testigo en agosto a Espacio Catedral en Monzón

Mantel de Noa

Desde cultura se viene defendiendo que en verano las actividades que se programen tienen que ser en la calle. Así, durante julio se ha apostado por la Plaza Mayor con el ciclo de Noches en la Mayor por donde han pasado Shinova, Stacie Collins y L.A. Ahora, en agosto se hace el tránsito del pop-rock a la música de cámara con dos actuaciones en la Plaza de Santa María dentro del Espacio Catedral para escuchar al Dúo Ikuru y el Mantel de Noa.

Las actuaciones son a las diez y media de la noche en el pórtico de la catedral los jueves 10 y 17 de agosto

DÚO IKURU

Los montisonenses Nacho Laguna (guitarra clásica y barroca/ tiorba y Juan Raso (Violoncello) iniciaron sus estudios en el Conservatorio de Música “Miguel Fleta” a una edad muy temprana. El primero con la guitarra y el segundo con el violonchelo, se embarcaron en diferentes

proyectos que despertaron en ellos un gran interés por la música de cámara. El dúo Ikiru se centra en la interpretación de obras que se han desarrollado en diferentes épocas y zonas del mundo. De esta manera, el público podrá transportarse a la corte del Rey Sol con música de Marais y Barrière, viajar a la Alemania de mediados del siglo XVIII con Bach, disfrutar de la música minimalista de Arvo Pärt, viajar a Japón con el lenguaje experimental de Hosokawa e

incluso familiarizarse con el folclore búlgaro. El rasgar de las cuerdas de la guitarra y el frotar del arco del violoncello crean una sonoridad idónea para acercar la música de estos compositores al público.

MANTEL DE NOA

“Noa soñó que tejía un mantel, para viajar por el tiempo y el espacio de las músicas encantadas del mundo”. El dúo “EL MANTEL DE NOA” integrado por Pilar Gonzalvo (Arpa irlandesa, acordeón diatónico) y Miguel Ángel Fraile (Duduk, gaitas, whistles , acordeón) presenta su trabajo discográfico “Hilos de Aire”. Un viaje a través de las músicas del mundo. Sonidos de ensueño que transportan al oyente a una desconocida Armenia, los agrestes acantilados de Irlanda, el color azul del Mediterráneo de la Puglia italiana, se mezclan con

aromas orientales, sefardíes… Un espectáculo único y emocionante donde instrumentos tan lejanos y peculiares como el duduk, el arpa, la gaita irlandesa o el acordeón diatónico entre otros, se unen llenos de delicadeza en una vivencia íntima, de la que el espectador saldrá

“encantado”.

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