¿Qué santo se celebra?

Javier Monsón

Presidente Asociación

"Huesca, Cuna de San Lorenzo"

Parece una pregunta retórica, pero no lo es. Si preguntamos a los oscenses, muy pocos nos darían datos sobre la figura de San Lorenzo, el santo que celebramos el 10 de agosto. Seguramente no son tiempos de mucha devoción… más bien se trata de divertirse, de bailar, de tomar vermú o de salir por la noche. Cuestiones todas que son estupendas, pero que sin una razón para vivirlas quedan muy vacías. Puede ser que hayamos pasado históricamente de un extremo a otro sin quedarnos en el equilibrio de vivir unas fiestas alegres que permitan asimismo la reflexión y el reconocimiento a la ejecutoria del oscense más ilustre que, guste o no guste, fue cristiano. Y de los mejores.

La actualidad estos días se centra en aspectos menores que se toman como fundamentales: quién lanza el cohete, dónde se colocan los chiringuitos, de blanco y verde o de vino y verde, mairalesas y toros sí o no, concejales en los actos religiosos sí o no… siendo simplista, se puede afirmar que sin San Lorenzo no habría nada de eso. Ni mairalesas, ni toros, ni chiringuitos, ni peñas, ni marcha ni vermús ni nada. Y si hubiera algo, no sería lo mismo. Desde hace muchos siglos se honra en Huesca a un santo que tiene advocación universal y que, a día de hoy, es tremendamente infravalorado y subestimado en su propia patria. Porque, además de ser un santo cristiano, San Lorenzo fue una gran persona y un gran oscense, llevando a la práctica unos valores que sirven para cualquier época, se tenga fe o no.

Debería ser una obligación conservar y transmitir nuestra identidad, nuestra cultura, nuestras tradiciones y lo que durante miles de años hemos sido, forjando nuestra Historia día a día. Algunos procuramos hacerlo, con más o menos medios. Y nos sentimos orgullosos. Aunque no parezca un buen momento hemos de seguir con esta labor y sumar a muchas personas, o al menos intentarlo. Nuestras tradiciones son milenarias y seguirán ahí mientras las sigamos difundiendo y defendiendo. Si no, morirán.

Aún estamos a tiempo de honrar a nuestro patrón conociéndole y tratando de seguir su ejemplo… seguramente viviremos las fiestas todavía con más alegría y más orgullo de ser oscenses como él. Es tarea de todos.

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