Estrenos, homenaje y curiosas jotas en la actuación de Roldán del Alto Aragón

El grupo folclórico Roldán del Alto Aragón, con más de 30 años de existencia, fue el protagonista de la tarde-noche de este 11 de agosto, en el paseo central del parque Miguel Servet. Sus componentes, salpicaron la actuación de jotas bailadas y cantadas.

La actuación arrancó con el Bolero de Zaragoza, una pieza ya clásica en el repertorio del grupo, creada a mediados de los años 70 en la escuela municipal de jota de la capital Zaragozana. Abrieron el fuego posteriormente los cantadores más jóvenes del grupo, Yaiza Badía y Javier Malón, quienes demostraron su proyección y que en algunos años serán grandes figuras de la jota.

El cuadro de baile regresó para rendir homenaje a Pedro Azorín, con una de sus coreografías, en este caso, la Jota de Aguas, que el jotero de Canfranc creara en honor a su amigo Carmelo Betoré, natural de esta localidad oscense. Llegaron las voces de Pili Domínguez, Lorena Larrea y Carlos Solans, que llevó al escenario el conocido pasodoble Dos Banderas, que cantara Manolo Escobar en una de sus afamadas películas.

El grupo de baile estrenó en el escenario de Huesca la Jota de los Mantones, una creación original de Mariano Calvo, que el grupo interpretó con los arreglos realizados por el grupo folclórico Otero del Cid. La jota, que arranca con detalles pausados y elegantes, tiene un final rápido y vertiginoso que encanta siempre al público.

Fue el turno para las voces de Maricarmen Salinas, José Alberto Longares, quien interpretó la habanera En La Solana, que cuenta los amoríos de un pastor de la finca La Solana muy próxima a Sariñena, con una joven monegrina y su triste final, y de José Luis Urbén, director del grupo de canto que además condujo la presentación del festival.

Le tocó el turno a la interpretación de la Jota Vieja, creación en la que la chica es la que elige la pareja para bailar. Cuenta una leyenda que fue creada en un pueblo por un grupo de feas, que la idearon para poder bailar con los chicos. Pero cierta o no, es una divertida jota, que mantiene siempre al público en tensión y que además del arte de los bailadores, pone de manifiesto un cierto toque teatral.

Posteriormente se escucharon unas jotas a dúo, preámbulo de la gran Jota de Gigantes y Cabezudos creada por los maestros Echegaray y Fernández Caballero.

El grupo de canto se despidió de los oscenses con el conocido pasodoble Sierra de Luna, y el broche final lo puso la tradicional jota de San Lorenzo creada por Sara Villacampa.

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