Los semáforos de los túneles de acceso al valle de Chistau no estarán en funcionamiento hasta septiembre

Los semáforos que regulan la circulación en los túneles de acceso al valle de Chistau en la carretera A-2609 están instalados desde el pasado 25 de julio pero no entrarán en funcionamiento, al menos, hasta el próximo mes de septiembre. Así se desprende de las informaciones facilitadas por la compañía eléctrica Endesa, que afirma que necesitan los últimos permisos por parte del Gobierno de Aragón para conectarse a la red. Una vez que cuenten con estos permisos, explican, la instalación final podría prolongarse entre dos y tres semanas. Es decir, la instalación no estará en funcionamiento, al menos, hasta septiembre. Desde el Gobierno de Aragón, por su parte, manifestaron que desde finales del mes de julio la instalación está “lista” y afirmaron que hasta esta semana no han recibido la solicitud de más permisos por parte de Endesa.

El alcalde de Plan, José Serveto, denunciaba los retrasos en esta instalación que ha supuesto la inversión de 60.000 euros. El principal objetivo de instalar los semáforos era garantizar la seguridad en los meses de verano, en los que la carretera recibe más tráfico por la visita de los turistas. “Hace más de dos semanas que están instalados y no entendemos por qué no se han conectado todavía a la luz”, incidía. La intención es que los semáforos regulen el paso alterno de los vehículos de uno y otro lado.

La mejora de la seguridad en estos túneles es una reivindicación histórica de los municipios de Plan, San Juan de Plan y Gistaín. El pasado mes de febrero, los alcaldes de la zona se reunían con el consejero de Vertebración, José Luis Soro, para reclamarle una instalación que, de todos modos, se trata de una medida provisional hasta que puedan acometerse las actuaciones necesarias. Los problemas en esta vía proceden de la altura del gálibo de 3,7 metros y una anchura media en los cuatro túneles de 5,5 metros. Esto supone que los vehículos pesados, tanto de mercancías como de viajeros, deben pasar con señalistas y no pueden coincidir con otros vehículos que circulen en dirección contraria.

El Gobierno de Aragón preparó en el año 2016 un estudio informativo que recogía propuestas a medio y largo plazo. Entre ellas, el territorio se decantaba por la alternativa 4B: la creación de un nuevo túnel de 2.300 metros, desde la boca del desfiladero hasta su terminación. Hasta que pudiera ejecutarse una inversión de este tipo, desde el valle de Chistau reclamaban que se baje el firme unos 40 centímetros para minimizar los problemas.

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