Los oscenses comienzan las fiestas honrando al patrón con las Completas

Unas trescientas personas asistieron a las Completas que tuvieron lugar, a las 21.00 horas del 9 de agosto, en la basílica de san Lorenzo y que marcaron el inicio oficial de los actos religiosos con motivo de las fiestas laurentinas, en la víspera del día del patrón. Además, la celebración religiosa estuvo acompañada musicalmente por unos 80 músicos y coristas, tanto hombres como mujeres.

El solemne acto, que presidió el obispo de Huesca, Julián Ruiz, comenzó al finalizar la celebración del último día del triduo, en el que predicó el párroco de la basílica, Manuel Malo, apoyado en la parte musical por el Coro Parroquial.

“Como en todos los actos, en las Completas hay una mezcla de religiosidad y de popularidad. Es una tradición ya. Hace muchos años que se cantan y la verdad es que vienen muchas personas y se comportan con mucho respeto”, comentó el párroco de la basílica.

Durante las Completas, actuaron la Coral Oscense, el Coro Ars Musicae y la Orquesta de Cámara de Huesca, dirigidos por Antonio Viñuales, director de esta última organización musical. Un total de 30 músicos y 50 hombres y mujeres coristas, pusieron música a estas oraciones vespertinas, que se rezan el día 9 de agosto se solemnizan por ser víspera de la festividad de san Lorenzo.

Hace varios años que se cantan las Completas que dedicó Pablo Hernández a Nuestra Señora de Atocha, aunque durante la Guerra Civil, se dejaron de cantar y no se retomaron hasta el año 1940 o 1941. En cuanto a la salve, generalmente se canta la de Eslava, que es la que se ha podido escuchar en esta ocasión. Sin embargo, el año pasado, con motivo del centenario de la presencia en Huesca del compositor José María Llorens, se cantó la salve de este autor. Al concluir como es habitual sonó el Himno de san Lorenzo, compuesto por José María Lacasa, con letra de Ernesto Banzo.

La oración de las Completas se repetirá el día 16 de agosto, “aunque no es tan conocida por los oscenses, o no tan popular, pero es muy entrañable, porque el día 9 la iglesia suele estar llena y el día 16 es más familiar”, explica Manuel Malo.

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