La moción de censura no prospera en Olvena y la popular Sabina Gudel continúa como alcaldesa

La moción de censura que se debatía este viernes en Olvena no ha salido adelante por la abstención del concejal del PP, Manuel Martínez, que la había presentado para desalojar de la alcaldía a su compañera de partido, Sabina Gúdel. Solo el concejal socialista, José María Rami, ha apoyado la moción, mientras que la alcaldesa ha votado en contra.

En un concurrido pleno extraordinario en el que han participado más de 25 vecinos (la mitad de la población censada en el municipio), el candidato a alcalde, Manuel Martínez, ha expresado que en los últimos dos días ha conocido nuevas informaciones que le han hecho cambiar de opinión. "He descubierto que quienes me han animado, y casi obligado, a presentar esta moción, son algunas de las personas que se están aprovechando de la situación actual relacionada con el abastecimiento de agua en el municipio", afirmaba. "No quiero tener enemigos en el pueblo y me parece muy triste que quienes me dicen 'blanco' por la mañana, descubra que hacen 'negro' por la noche", recalcaba. "Si yo hubiera sabido esto, hoy no estaríamos aquí", expresaba.

El conflicto se ha desatado en este municipio por los problemas con el agua, que según afirman los vecinos que asistían al pleno, "persisten desde hace décadas" y "siempre vienen de las mismas personas". El municipio tiene una concesión de la Confederación Hidrográfica del Ebro para agua de boca, pero al parecer, y según los comentarios que se pronunciaron en el Ayuntamiento de Olvena, en pasadas legislaturas se concedieron licencias para utilizarla como agua de riego. Una cuestión que ha supuesto que la concesión de la CHE sea insuficiente, y lo que les ha hecho enfrentarse a una multa de 1.000 euros y a instalar contadores volumétricos para controlar que no se supera el consumo.

En su intervención, la alcaldesa subrayaba que desde el principio ha intentado "cumplir con la legalidad y que todos los vecinos sean iguales". "Cuando entré como alcaldesa los vecinos me pidieron que investigara qué pasaba con el agua y eso es lo que he hecho", indicaba. "El que haya hecho una irregularidad, sea quien sea, la tiene que corregir", subrayaba. El propio Martínez indicaba que en la inspección de varios contadores habían recabado pruebas que mostraban que estos contadores estaban "al revés", es decir, no avanzaban en función del consumo de agua, sino que incluso retrocedían.

La alcaldesa, Sabina Gúdel, reclamaba a los habitantes de Olvena "unidad" una vez finalizada la sesión extraordinaria para solucionar todos los problemas derivados del conflicto del agua y "recuperar la honorabilidad del municipio".

El concejal socialista, José María Rami, no ha querido realizar declaraciones a los medios de comunicación

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