El Pozo de hielo de Barbastro, cerrado al público por los actos vandálicos

El Pozo de hielo de la Barbacana de Barbastro lleva cerrado desde el mes de junio, cuando se detectaron los desperfectos provocados por los vándalos, que habían hecho añicos el cristal de seguridad del tejado, de un grosor de unos 15 centímetros. Esta apertura permitió que el agua de las tormentas del mes de junio entrara a las instalaciones y afectara al sistema eléctrico, que ha quedado inutilizado; a las vitrinas y a las maquetas elaboradas con sal, lo que ha afectado a otros elementos del pozo, como las barandillas.

Desde el mes de junio, este espacio rehabilitado en el año 2006 permanece cerrado al público en plena temporada alta de turismo. Los vecinos del barrio del Entremuro denuncian desde hace tiempo el mal estado y la falta de mantenimiento en el entorno. Según fuentes del Ayuntamiento de Barbastro, propietario del pozo, y de la Comarca de Somontano, que se encarga de las visitas de escolares en temporada estival, en estos momentos las instalaciones están siendo reparadas y se ha aprovechado la situación para realizar “una puesta a punto generalizada”. Esperan que las obras de adecuación estén listas a finales del mes de septiembre.

En diciembre de 2006 se presentaba al público barbastrense la recuperación del Pozo de Hielo de la Barbacana como espacio museístico, en la que participaron el Ayuntamiento de Barbastro, la Comarca de Somomtano, la Diputación Provincial de Huesca, el Parque Cultural Río Vero y el Gobierno de Aragón, aunque no trascendía la cuantía invertida en la adecuación de este espacio.

Se trata de uno de los neveros más importantes de la provincia de Huesca, tanto por su monumentalidad como por la actividad económica que desarrolló en su tiempo. Fue edificado en 1612, según el acuerdo del concejo de Barbastro, que encargó la obra al arquitecto de la ciudad del Vero Pedro de Ruesta, también autor de la parte exterior de la torre de la catedral de Barbastro. Fue de propiedad municipal y, junto con el segundo pozo de hielo de La Almunieta, se arrendaba su explotación a particulares, con lo que el consistorio obtenía importantes ingresos. El pozo tuvo un prolongado uso, con más intensidad entre los siglos XVII y XIX.

Comentarios