II Marcha Senderista Cabañas de Estós

Marcha Senderista a las Cabañas de Estós

Este sábado 19 de agosto se celebra la II Marcha Senderista Cabañas de Estós organizada por la comunidad de bienes del monte de Estós. La novedad, con respecto a la primera edición, es que el año pasado se hizo en jueves y, este año, a petición, principalmente, de gente del valle, se decidió realizarla en sábado para poder facilitar su participación. El recorrido incluye la visita a cuatro cabañas de pastores en el valle de Estós: Santa Ana, La Coma, Ibonet de Batisielles y la popular cabaña del Tormo.

La caminata de las ‘cabanes’ (cabañas de pastores en patués) tiene 23 kms y 914 metros de desnivel positivo, es una marcha no competitiva, y abierta a todos los públicos. El punto de salida de la marcha será, a las 8, la plaza Mayor de Benasque. Durante la marcha se organizarán dos avituallamientos para que los participantes puedan reponer fuerzas, estando situados en las cabañas de Santa Ana y del Tormo.

En el último año, se ha hablado mucho de la cabaña del Tormo debido a la campaña de crowdfunding que se ponía en marcha para llevar a cabo, junto con ayudas del G.A y fondos propios, la rehabilitación y mejora de las instalaciones de la cabaña. Las obras concluyeron en junio pero será para El Pilar cuando se haga la inauguración oficial.

El valle de Estós está situado en el valle de Benasque. Parte del valle de Estós es de propiedad privada, perteneciendo a la comunidad de bienes del Monte de Estós que tiene como objetivos la conservación y aprovechamiento del mismo.

Breve historia de la Propiedad del Monte de Estós

Tras las guerras Carlistas del siglo XIX, con una hacienda maltrecha, el estado ordenó la venta de bienes públicos para mejorar su economía mediante la desamortización de Madoz. Los vecinos de la villa de Benasque (Anciles, Benasque y Cerler), con independencia de su estatus y posición, se unieron para comprar una participación del valle de Estós por “casa”.

De esa manera las 184 participaciones quedaron en manos de los habitantes de Benasque, y se evitó que el valle de Estós cayera en manos de terceros, ya que dicho valle sostenía en gran medida su actividad ganadera y por tanto su supervivencia. La defensa de su territorio, el sentimiento de comunidad y la voluntad de ser responsables de su futuro son rasgos que han caracterizado a los pobladores de estos valles. La historia del Monte de Estós es ejemplo de ello.

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