La Policía Nacional realizó 116 denuncias por consumo de droga, portar armas y actos incívicos durante San Lorenzo

Con motivo de la celebración de las fiestas patronales y del aumento consecuente de congregación de personas, la Policía Nacional diseño un dispositivo con el objetivo de garantizar el orden público y la seguridad de los asistentes. Previsión que comenzó semanas previas al comienzo de los actos para incluir los Prelaurentis y el Pórtico Laurentino y que ha potenciado las medidas de seguridad dirigidas a la protección antiterrorista.

La actuación de los agentes se traduce también en el disfrute de un ocio más seguro. 116 personas han sido denunciadas por infracciones a la ley de Seguridad Ciudadana, incautándose y retirándose droga destinada al consumo, así como armas blancas y objetos o instrumentos considerados como peligrosos en caso de usarse en alguna pelea. Concretamente se han tramitado 94 denuncias por tenencia y consumo de droga, 12 denuncias por porte de armas prohibidas y 10 denuncias por la comisión de actos incívicos; conductas que pueden conllevar a los infractores multas entre 601 y 10.400 euros, salvo que ya hubiese sido denunciado por hechos similares en anteriores ocasiones, en cuyo caso el importe puede ascender hasta los 20.200 euros.

Para garantizar la seguridad, la plantilla de Policía Nacional de Huesca ha recibido el refuerzo de efectivos procedentes de las Comisarías de Jaca y Canfranc, así como de las Unidades Especiales de Guías Caninos, Brigada Móvil, Medios Aéreos, Grupo de Hurtos, Unidades de Intervención Policial y Unidades de Prevención y Reacción de la Jefatura de Aragón. La efectividad de estas medidas es también fruto de la excelente coordinación con el Cuerpo de Policía Local y con los servicios de Protección Civil, servicios sanitarios, Bomberos, Cruz Roja y Seguridad Privada.

Los principales accesos a la ciudad, así como la llegada de viajeros a través de los principales medios de transporte público han sido controlados, incrementándose también la presencia policial en las zonas de ocio nocturno y en aquellos actos con mayor afluencia de asistentes. Estas comprobaciones han conllevado la detención de dos personas reclamadas por la Justicia por delitos de maltrato, uno de ellos con orden de ingreso en prisión, así como la detención de otras dos personas que estaban quebrantando órdenes de alejamiento.

La Policía Nacional ha estado presente en los actos culturales y populares, en los festejos taurinos, así como en las ferias y mercadillos. Estos actos, que se caracterizan por la aglomeración de personas, son frecuentados por carteristas que se desplazan a propósito para sustraer preferiblemente teléfonos móviles y carteras, aprovechándose de la multitud, de la relajación en la atención sobre las pertenencias, así como un acceso fácil a las mismas, sobre todo si se portan en los bolsillos traseros del pantalón. Sus lugares favoritos de actuación: el chupinazo, la entrada a los toros, los mercadillos y las verbenas y conciertos. Estos actos han estado vigilados por agentes del Grupo de Hurtos de la Jefatura Superior de Aragón, que se camuflan entre la multitud para detectar la actividad de estos ladrones. La atención policial prestada a este tipo de delincuencia dio sus frutos la madrugada del día 10, deteniéndose a un individuo por delito de hurto y recuperándose un teléfono móvil que había sido recién sustraído en la zona de ocio del Tubo.

También los agentes han velado porque los establecimientos cumplieran con las medidas de seguridad adecuadas y su personal se encontrara trabajando cumpliendo los requisitos administrativos preceptivos, realizándose inspecciones por parte del Grupo de Seguridad Privada y del Grupo de Extranjeros, en conjunto con la Inspección Provincial de Trabajo.

Al cierre de estas fiestas, el balance del dispositivo desplegado es positivo, no habiéndose registrado ningún incidente reseñable a nivel policial.

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